15 de noviembre 2008 - 00:00

Novak Djokovic y Nikolai Davydenko definen el Masters de Shanghai

El serbio festajando su pase a la final
El serbio festajando su pase a la final
El Masters de Shanghai llega mañana a su "hora D": el serbio Novak Djokovic y el ruso Nikolai Davydenko se disputarán el título del torneo que cierra el año y que está apurando las últimas fuerzas de los jugadores.

Davydenko, mucho más fresco, exhibió hoy su mejor tenis para derrotar en semifinales por 7-5 y 6-2 al favorito Andy Murray, que acababa de ganar el viernes en tres intensas horas a Roger Federer. Djokovic, por su parte, sufrió para vencer al francés Gilles Simon por 4-6, 6-3 y 7-5.

El ruso, número cinco del mundo, y el serbio (tres) se enfrentarán por segunda vez en cinco días. El único precedente hasta esta semana era un triunfo de Davydenko en Rusia esta temporada en Copa Davis por abandono de su rival. El martes ganó el serbio en la fase de grupos por un ajustado 7-5 en el tercer set.

"Mañana ganará el que esté mejor físicamente y el que esté menos nervioso", predijo Davydenko.

"Ganará Davydenko. Está más fresco. Djokovic tuvo un partido duro hoy", pronosticó Murray tras sufrir la mayor frescura del ruso.

Djokovic, de 21 años, buscará su cuarto título en su séptima final de un año que quiere cerrarlo como lo empezó con el título en Melbourne. Davydenko, de 27, también anhela el cuarto trofeo de la temporada.

Davydenko, con un juego dinámico y fluido, se aprovechó del desgaste físico de Murray. El británico acusó desde el principio los largos intercambios con el ruso, que no jugaga desde el jueves, y al final de cada uno, se inclinaba y suspiraba.

¿Le afectaban las tres horas del partido del viernes ante Federer? "No me arrepiento de haber ganado a Federer, para mí fue tan importante como haber ganado el torneo", dijo hoy el escocés, que admitió que no se encontró bien. La estadísitca lo corroboró: siete golpes ganadores ante los 33 de su rival.

"Para mí era mejor jugar contra Murray que contra Federer. Tuve suerte. Creo que Federer me ayudó a ganar hoy", admitió Davydenko, que anuló el viaje que tenía reservado para empezar las vacaciones en las Maldivas mañana.

"¡Andy está cansado!", gritó un aficionado desde la grada. "Quizás estaba cansado", supuso su oponente. Pero el británico no dio más muestras evidentes de fatiga. Tampoco la "maquinita" Davydenko, según lo definió el argentino Juan Martín del Potro.

El "estajanovista" ruso logró el break básico para situarse 6-5 y saque a favor, lo que aprovechó para cerrar el set en su primera oportunidad.

Si Murray, cuarto del ranking, quería la final, tocaba otra vez un maratón de tenis. Y más después de que Davydenko quebrara para adelantarse 3-2 en el segundo set. Un nuevo break hizo que el ruso se disparara hacia la final con 5-2, y en su primera oportunidad ganó el partido con un ace, prueba de su solidez.

Por el título se medirá con Djokovic, que sufrió un alto desgaste ante Simon tras 2:51 horas de partido. Mañana podría aprovecharlo de nuevo Davydenko, el jugador físicamente más fuerte en el cierre del año.

"Quiero acabar la temporada con un título. No gano desde Roma", recordó el serbio, que sufrió ante el combativo Simon, firme con su saque y que ganó el primer set por 6-3.

El ritmo y la tensión del partido cambiaron en la segunda manga. Los juegos se hicieron más largos entre dos combatientes del tenis. Simon sufría ahora más con su saque, mientras Djokovic manejaba a las masas del estadio Qi Zhong a su favor con toda su galería de gestos, celebraciones y lamentos.

Un servicio ganador le dio al número tres del mundo el segundo set por 6-3.

Djokovic pidió asistencia médica en el tercero. Con el break hecho tenía que aguantar para defender al menos su servicio. Así se llegó al 5-4 con saque a favor para que el serbio sellara su pase a la final. Pero falló y el francés, que resistía y resistía, igualó 5-5.

Djokovic sacó de nuevo fuerzas para quebrar. Otra vez servía para ganar. Tuvo dos match points y lo cerró al primero con un drop con los que martirizó al francés durante todo el partido. Era el momento de besar la cancha y festejar con una afición china entregada al serbio.

"Es un gran éxito para mí alcanzar la final. Me gusta celebrarlo. No veo nada malo en ello", señaló el campeón del Abierto de Australia.

Al menos, la final del carisma ante Davydenko ya está ganada con antelación por Djokovic.

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