La alegría
final de los
jugadores
de River,
entre los
que se ve a
Radamel
Falcao
García con
una gasa
en la boca
por el golpe
que le dio
Angeleri.
River ganó
su primer
partido.
Fue un alivio ante tanto clima tenso. River ganó su primer partido en el campeonato y tendrá un par de días de tranquilidad después de tantos rumores sobre el futuro de Daniel Passarella.
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El equipo funcionó como muy pocas veces lo había hecho en los últimos tiempos, con mucha garra y destellos de la calidad de sus jugadores, pero fundamentalmente pudo superar la adversidad de empezar perdiendo y que le empataran cuando faltaban 10 minutos.
El partido tuvo un ritmo electrizante, con muchas situaciones de gol en los dos arcos y con planteos ofensivos.
Estudiantes aprovechó el desconcierto inicial de River para abrir el marcador con un cabezazo de Leandro Benítez, pero River reaccionó con mucho carácter y empató con un gran remate de derecha de Belluschi.
River manejó mejor la pelota que Estudiantes y tuvo como puntos altos a Augusto Fernández y Belluschi, que desde la mitad de la cancha manejaban la estrategia ofensiva del equipo.
Estudiantes, en cambio, tuvo que apelar a una «especialidad de la casa», la pelota parada para generar situaciones ante el arco de Ojeda. Ruben puso el justo 2 a 1 para River de cabeza y parecía resultado sellado. River seguía manejando la pelota, aunque no podía convertir el tercer gol que le daría tranquilidad, pero en una aislada jugada individual del uruguayo Salgueiro, Estudiantes empató. River, que a esa altura estaba con 10 hombres por la expulsión de Belluschi, salió con todo y en seguida volvió a desequilibrar en el marcador, al aprovechar Alexis Sánchez un grosero error de Alayes.
El gol le dio tranquilidad a un River que terminó a toda orquesta y consiguió ampliar por Radamel Falcao García, a quien un minuto antes Angeleri le había pegado un puntapié en la boca, por lo que fue expulsado.
River ganó y le dio una dosis importante de oxígeno a un Passarella que se ahogaba.
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