13 de diciembre 2010 - 11:05

River se despidió con una goleada que ilusiona

Con la aplastante victoria 4-1 como visitante de Lanús, River cerró de la mejor manera el año: terminó en la cuarta ubicación del Apertura y fuera de la Promoción, primordial objetivo de la entidad de Núñez.

Los dirigidos por Juan José López definieron el partido en dos minutos, en el inicio de la segunda mitad. Primero Adalberto Román se redimió del inexplicable penal que hizo en el primer tiempo y con un cabezazo impecable batió a Mauricio Caranta a los 53. Un minuto más tarde, Mariano Pavone guapeó una pelota en el área y obligó a que Santiago Hoyos lo agarrara generando el penal que él mismo convirtió.

Luego, cuando restaban 15 minutos para la finalización del partido selló el resultado con un gol bien de goleador. El ex Estudiantes no dio por perdida una pelota hacia atrás para Caranta, lo presionó y, de rebote, terminó convirtiendo el cuarto tanto de River.

La primera parte, antes que los de Núñez reaccionaran de esta manera tan contundente, había regalado un partido parejo. Erik Lamela abrió el marcador a los 28 minutos y Silvio Romero igualó tres minutos más tarde picándole un penal (por una mano infantil de Román) a Juan Pablo Carrizo.

El defensor de Lanús Santiago Hoyos, de flojo partido, fue expulsado a los 83 minutos. Con la victoria, River sumó 31 puntos y terminó en el cuarto puesto. Además, quedó a cuatro de distancia respecto de Huracán en la zona de promoción en la tabla de los promedios.

Además, se recuperó de la lapidaria goleada recibida ante el actual campeón, Estudiantes, la fecha pasada, en la única derrota del interinato de Juan José López, que obtuvo 13 de los 18 puntos que el equipo jugó bajo su conducción. El ciclo de "Jota Jota", cuya continuidad para el año próximo es una incógnita, lleva cuatro victorias (entre ellas, el superclásico ante Boca Juniors), un empate y una derrota.

Los errores defensivos de Lanús precipitaron la pérdida del invicto del ciclo de Gabriel Schurrer, que registraba tres éxitos y una igualdad. Una falla de ambos laterales (Maximiliano Lugo por no cerrar un centro de Roberto Pereyra y Carlos Arce por dejarse anticipar por Lamela) facilitó la apertura el marcador para cristalizar el dominio que la visita impuso desde el comienzo.

El tercer gol llegó por un penal innecesario que Santiago Hoyos le cometió a Pavone y el cuarto, por un "blooper" de Caranta, quien demoró en jugar una pelota con sus pies y provocó el bloqueo de su remate por parte del mismo delantero.

Más allá de los regalos ajenos, River jugó un buen partido, con un absoluto control de su desarrollo, buen trato de pelota en Lamela y Pereyra y mucha entrega con Matías Almeyda y Pavone como abanderados. Buena manera de terminar un 2010 turbulento.

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