San Lorenzo festejó el título con un triunfo ante Quilmes

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San Lorenzo, flamante campeón del fútbol argentino, festejó ayer por la tarde la décima conquista de su historia con un anecdótico triunfo sobre el descendido Quilmes por 2-1, de visitante, con el aliento de unos 10 mil hinchas que desafiaron el frío para brindarle tributo al conjunto de Ramón Díaz.

Como prólogo de una cadena de celebraciones, las campeones despidieron el Clausura 2007 con la exhibición de la copa y una media vuelta olímpica, respetuosamente contemplada por el público local.

Los jugadores saltaron al campo de juego cinco minutos y recibieron, uno por uno, la ovación de los hinchas; mientras eran retribuídos con aplausos por los parciales visitantes.

Después de ese reconocimiento, la hinchada "azulgrana" interpretó el nuevo hit decicado al técnico riojano: "Vení, vení; cantá conmigo, que un amigo vas a encontrar; que de la mano, de Ramón Díaz, todos la vuelta vamos a dar..." La misma música atronó al final del partido con la 14ta.

victoria del torneo asegurada, que ubicó a la campaña a sólo dos puntos de aquella récord conseguida por el equipo del chileno Manuel Pellegrini en el Clausura 2001.

Antes de abandonar al cancha, el plantel de San Lorenzo, tomado de la mano, emprendió una corrida desde la mitad de la cancha hacia la cabecera visitante y se lanzó de pecho al césped dentro del área, donde se ubica el trofeo.

Los festejos continuarán mañana con "La cena de los campeones" en el hotel Hilton de Puerto Madero y culminarán el lunes a las 16.30 con un partido entre el equipo actual y otro conformados por ex jugadores e hinchas famosos del club.

Por su parte, los jugadores de Quilmes también se llevaron la ovación de sus hinchas, que nuevamente apuntaron contra la dirigencia encabezada por José Luis Meiszner como responsable del descenso a la Primera B Nacional.

El conjunto de Alberto Fanesi se despidió con una dignísima e inmerecida derrota consumada en el segundo tiempo por dos groseros errores del arquero Luciano Palos que posibilitaron los tantos de Osmar Ferreyra, de tiro libre, y Andrés Silvera, en posición adelantada.

El local abrió el marcador con un tanto de la figura del partido, Pablo Batalla, a los 18 minutos de la primera parte, en la que sorprendió a un campeón relajado.

De no mediar la labor del arquero Agustín Orión, Quilmes debió retirarse al descanso con una diferencia mayor ante un rival que no lograba despojarse del "papel picado" de la fiesta.

Al promediar la etapa inicial, la diferencia de juego fue tan amplia que los hinchas de Quilmes hasta se dieron el lujo de acompañar con un "ooolé" cada toque de su equipo.

El uruguayo Alvaro Pereira, uno de los más emocionados por la superioridad que plasmaba el descendido frente al campeón, se excedió con algún lujo y provocó la reacción de sus rivales, especialmente de Cristian Ledesma, quien se encargó de recordarle la actualidad de cada equipo.

Con un poco más de concentración en la mitad de la cancha, San Lorenzo niveló el desarrollo del juego en la parte final, aunque siempre fue Quilmes el más peligroso.

Sin chances para alcanzar a Martín Palermo en el tope de la tabla de goleadores, Gastón Fernández le dejó su lugar a Walter Acevedo y el campeón pasó de un 3-4-1-2 a un 4-4-2 más efectivo.

Ferreyra empató a los 17m. con un tiro libre débil que Palos no alcanzó a detener y Silvera, en una de sus pocas acciones, redondeó el triunfo a los 40m. después de una desatención del arquero, que reclamaba una posición adelantada existente con la jugada todavía en movimiento.

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