15 de enero 2013 - 21:00

Se despidió el favorito de los argentinos

Nasser Al-Attiyah.
Nasser Al-Attiyah.
El Dakar 2013 perdió al piloto más querido por el público argentino: Nasser Al-Attiyah. El príncipe qatarí tuvo un problema mecánico y le dijo adiós a una competencia que lo tenía como protagonista peleando palmo a palmo en la categoría autos con el francés Stéphane Peterhansel. Sin embargo, la gente lo vitorea más que a otros competidores y le demuestra su idolatría, al punto que en las calles se ven igual cantidad de banderas argentinas como qataríes, a pesar que la mayoría no sabría donde colocar en un mapa al país de Oriente medio.
Al-Attiyah se ganó al argentino gracias a su constante sonreír, su buena predisposición para dedicarle tiempo a los fanáticos a pesar del agotamiento de tan extenuante competencia. Además, están sus lauros deportivos: en 2011 se coronó en la categoría autos a bordo de un Wolkswagen Touareg y está fue su sexta edición tras el volante.
En 2013, el qatarí debutó con el Qatar Red Bull Rally Team. Se trata de un proyecto que comparte con el español Carlos Sainz y que lanzó a las pistas con tan sólo ocho meses de gestación, dando buenas expectativas para el futuro, pero sin el desarrollo necesario para soportar el exhaustivo trajín del Dakar.
Los expilotos de Volkswagen mandaron a confeccionar dos boggies a la empresa estadounidense Jefferies Racing, que tienen como característica ser de tracción simple, con un motor V8, poniéndole más atención en la potencia y en la suspensión. Esto le daba mucha ventaja por sobre otros competidores, aunque por lo bajo se rumoreaba que los vehículos fueron exigidos demasiado pronto y no estaban listos para llegar hasta el final.
El argentino lo adoptó y él se dejó querer. Tan carismático como ambicioso, Al-Attiyah supo ganarse al público y demostrar que en su tierra es un príncipe, pero en el Dakar es un rey.

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