Connors, la T2000 y la curiosa historia de los tenistas con sus raquetas

Deportes

El estadounidense usó la misma raqueta durante muchos años y tuvo que recupera muchas que había regalado. Algunos argentinos vivieron casos similares. "No me puedo acostumbrar a otra", le contó Nicolás Kicker a Ámbito.

No existe profesión sin su herramienta indispensable. Jamás veremos un herrero sin un martillo, un profesor sin libros, o hasta hace un tiempo, un contador sin calculadora. Idéntica situación sucede en el deporte. ¿Qué sería del boxeo sin los guantes? Lo mismo que el tenis sin las raquetas. Esta es una historia de amor-odio con casos de jugadores que tardaron años en renovar su elemento principal e indispensable.

Es una verdad casi absoluta que no existiría el tenis sin su elemento primordial. Se llamaría diferente o se jugaría de otra manera. Las raquetas existen desde el momento en que este deporte se creó, más allá de sus cambios. Nacieron de madera, más pequeñas y delgadas; pasaron a ser de metal en los 60; y hacia la década del 80 llegaron las de fibra de carbono y las actuales de grafito.

La de acero la introdujeron en los circuitos la mítica Billie Jean King y Clark Graebner, ambos estadounidenses, en 1967. Se trató de la Wilson T2000, un implemento de marco casi redondo que acompañó a otra leyenda de EEUU: Jimmy Connors, el hombre con más títulos de la historia y que llegó a recopilar raquetas de aficionados para poder seguir jugando.

“Jimbo” la vio siendo un adolescente y no dudó ni un instante que debía probarla. Fue amor a primera vista y la incorporó casi de inmediato. Pronto llegaron sus primeros triunfos en Grand Slam y el número 1 del mundo. ¿El secreto? La raqueta diseñada y patentada por el “mosquetero” francés René Lacoste en 1953 permitía imprimir más potencia y control, ideal para el estilo de fondo de cancha del nacido en East St. Louis, Illinois.

connors.mp4

Pero el metal fue un material que no conformó a los tenistas y muchos decidieron volver a emplear elementos de madera. El caso más famoso fue el de la propia King. Mientras, Connors siguió ganando con su revolucionaria arma.

La historia de la T2000 tuvo un final poco feliz, porque la raqueta que marcó el punto de inflexión en los materiales era costosa de producir. Sin una elección clara por parte de los tenistas, la firma de la W decidió dejar de fabricarla y puso en jaque a “Jimbo”, que comenzó a tomar medidas desesperadas, como publicar anuncios en diarios y recuperar modelos que había regalado, para así recopilar decenas en su casa.

Finalmente, en 1984, con rivales que ya usaban modelos de fibra de carbono y hasta de grafito, el disruptivo ganador de 109 títulos -récord absoluto- le puso fin a su relación con la raqueta de acero. Su ejemplo no es el único y está muy ligado a dos argentinos, ya en tiempos de materiales sintéticos y compuestos.

Nueva York, 14 de septiembre de 2009. Roger Federer bloquea de revés y su pelota se va larga. Juan Martín del Potro se desploma sobre el cemento porque es campeón del US Open. Allí queda su raqueta, una Wilson K Factor Six Tour de aro 95 (hecha de grafito y carbono) que empezó a usar en 2008 y que lo acompañará varios años más.

Luego de ganar en Flushing Meadows, “Delpo” sufrió la cirugía en su muñeca derecha, y para 2013 contaba con un muy reducido número de raquetas. Algunos afirmaban, incluso, que eran cuatro, la mitad de lo que suelen usar los jugadores de elite. El modelo que empleaba ya no era fabricado por la compañía de Chicago, por lo que al que no usar uno más moderno, no tenía contrato y perdía dinero. Ya no se trataba de competir con elementos desgastados y de tener que cuidarlos en extremo, sino que representaba un perjuicio económico.

delpo usopen 09.jpg
Juan Martín del Potro y la K Factor Six One que usó durante casi ocho años. La raqueta, el factor indispensable de un jugador de tenis.

Juan Martín del Potro y la K Factor Six One que usó durante casi ocho años. La raqueta, el factor indispensable de un jugador de tenis.

Para cuando volvió en 2016, -la medalla de plata en Río 2016 y la Copa Davis fueron sus logros más destacados-, Del Potro utilizaba la Wilson Burn FST 95, hecha de fibra de carbono y que pudo probar y acostumbrarse durante su larga pretemporada. Lo que las lesiones le quitaron por un lado, le dieron por el otro.

Nicolás Kicker lleva largas temporadas cargando la Prince Exo 3 de aro 100 en sus bolsos. Cuando la compañía de Nueva Jersey tuvo problemas económicos y estuvo al borde del precipicio, discontinuó muchos productos de su línea.

El tenista de Merlo se fue quedando sin raquetas y no tuvo más opción que conseguir algunas piezas por su cuenta. “Todas”, le aclara Kicker a Ámbito desde su casa, en plena cuarentena.

El bonaerense, fanático de Vélez, confiesa que tiene una relación de amor-odio con su raqueta. “Siento comodidad y confianza, es parte de mi brazo. Pero ya me da bronca no poder adaptarme a otra”, se sincera.

Recuerdo hace dos años hermoso torneo y ciudad @australianopen @lottosport @solinco #faltamenos @reginacortina.photography
View this post on Instagram

Recuerdo hace dos años hermoso torneo y ciudad @australianopen @lottosport @solinco #faltamenos @reginacortina.photography

A post shared by Nicolas Kicker (@nicolaskicker) on

Kicker tiene en la actualidad unas 20 raquetas que fue acumulando en forma particular. “Algunas están muy usadas, porque el material (grafito) se va venciendo. Ahora, a través de un manager japonés, conseguí que la marca me fabrique diez más”, revela.

Suspendido desde 2018 por arreglo de partidos, el exnúmero 78 de la ATP volverá a jugar en enero próximo. Durante este tiempo, asegura, probó “un montón de raquetas de otras marcas, modelos, con distintas cuerdas y balances”. “Pero no tengo las mismas sensaciones. No puedo sentirme cómodo con otra”, explica.

“Es muy particular, porque tiene agujeros grandes en la cabeza, donde se encuerda. También es muy flexible. Por momentos la odio porque es tan particular que no la puedo cambiar. Es feo”, cierra Kicker con algunas risas. Ya llegará su momento de encontrar otra. Porque, ¿qué sería del tenis sin la raqueta?

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario