24 de septiembre 2007 - 00:00

Tigre agudizó la crisis de River

Matías Giménez grita su gol, el segundo de Tigre, quederrotó con contundencia y practicidad a un River queterminó con nueve hombres.
Matías Giménez grita su gol, el segundo de Tigre, que derrotó con contundencia y practicidad a un River que terminó con nueve hombres.
Tigre le dio a River una lección de fútbol práctico. El equipo de Victoria le faltó el respeto futbolístico con mucho fervor, pero sin renunciar nunca a jugar.

El esquema de Diego Cagna fue muy arriesgado. Tres defensores, cuatro mediocampistas (un doble cinco con los hábiles Diego Castaño y Román Martínez, que no sólo marcan, sino que, además, son salida clara permanentemente) y dos carrileros para defender y atacar por los costados. Un enganche (el paraguayo Néstor Ayala, que fue el mejor jugador de la cancha) y dos delanteros rápidos y con potencia. La idea fue siempre presionar en campo contrario y cortar los circuitos de River lo más lejos del arco de Islas posible.

River, en cambio, intentó hacer valer sus individualidades, con Ortega como enganche para manejar los ataques y con Alexis Sánchez (que sólo duró tres minutos en cancha) y Falcao García para concretarlos. La entrada de Ruben por el chileno le hizo perder desborde y eso facilitó el trabajo de los defensores de Tigre.

El gol de cabeza de Román Martínez (tras gran desborde y centro de Matías Giménez) le dio confianza a un Tigre que nunca retrocedió sus líneas y confundió a River, que tuvo muchos problemas defensivos, sobre todo en su zaga central, donde Nicolás Sánchez no repitió buenas actuaciones anteriores y Gerlo perdió permanentemente con Lázzaro.

River, por amor propio, salió a empatar y Tigre de contraataque terminó aplastándolo, primero con un gol con la mano de Matías Giménez, que nació de un lateral donde falló toda la defensa y después desde la categoría de Néstor Ayala, que definió con un zurdazo violento una doble pared con Román Martínez. River descontó con Ruben, pero la expulsión de un fastidioso Ortega lo volvió a frenar. Tigre aprovechó y en una contra Ayala metió el cuarto.

Un triunfo histórico para Tigre que no le ganaba a River desde hacía 60 años y una derrota ignominiosa que agudiza la crisis de un River, que si el jueves queda eliminado de la Copa Sudamericana se puede quedar sin técnico.

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