5 de diciembre 2000 - 00:00

¿Trabas para que Maradona no sea el mejor del siglo?

En realidad nadie sabe a qué dirigente de la FIFA se le ocurrió hacer una encuesta: ¿Quién fue el mejor jugador del siglo? La idea (de él o no) se hizo carne y entusiasmó a sus pares del mundo entero. El hombre hizo un llamado por e-mail y acudió mucha más gente que la esperada, según dicen.

Y comenzó a correr la usina de rumores. Tanto que el diario «As» asegura que el ganador es nada menos que Diego Armando Maradona, segundo (y bastante lejos) está Pelé y tercero Alfredo Di Stéfano. Algo que había ya corrido como rumor una semana antes en Buenos Aires y con las reservas del caso se dio a conocer por algunos periodistas radiales -sin jugarse demasiado, obviamente, porque según FIFA ese tema se iba a dar a conocer oficialmente el lunes 11 de diciembre. Parece ser que la especie no sólo se filtró en Buenos Aires sino en los centros más importantes del fútbol, incluidos los países de América y -como no podía ser de otra manera-de Europa. Dicen que casi al unísono todos cargaron contra don Blatter, que dicho sea de paso ya había tomado contacto con el propio Maradona para compro-meter su presencia.


Ataque

Los brasileños tomaron lanzas y se fueron al ataque... sosteniendo que «no había otro mejor que Pelé». Discutible por cierto, pero una posición al fin respetable. El propio Pelé salió al ruedo diciendo que «vale lo que uno hace dentro del campo. Fui yo quien ganó tres mundiales y dos copas sudamericanas de clubes. Lo que uno gana como jugador nadie podrá esconderlo. Quedará siempre en la historia y los premios no cambian eso», evidentemente contrariado tras recibir la noticia.

En tanto, los europeos insisten, pero a regañadientes, «que no hubo nada igual que Di Stéfano», al que consideran español ( y no argentino) por haber hecho su carrera y su fama en la península, teniendo en cuenta que en la terna no surgió ningún jugador de los países de la Comunidad Europea.


Hace algunos meses salió una nota esclarecedora del colega José Luis Ponsico, quien dentro de una serie de argumentos sólidos (comparando a Maradona y Pelé) se-ñala varios detalles cronológicos de ambos, con los sistemas que les tocó en suerte vulnerar (por ejemplo, la aparición del «acordeón», el «fútbol total» o el «catenaccio» con líbero y stopper) para rematar la nota diciendo que Pelé (rodeado de los mejores jugadores de Brasil de todos los tiempos) contaba con 4 segundos contra sólo uno de Maradona para resolver un pase o una jugada individual. Habría que agregar -por cuerda separada-que Pelé jugó solamente en el Santos y en la selección (en el Mundial de Chile jugó sólo un partido y fue reemplazado por Amarildo), mientras que Maradona salió de un club chico como Argentinos Juniors, jugó en Boca, en el Barcelona, en el Napoli, en la selección nacional y llegó a Newell's, fue al Sevilla y terminó en Boca con Bilardo.


Mostrando en todos los casos una habilidad fuera de lo común, los goles más elogiosos de la historia del fútbol mundial (como el convertido a los ingleses en México), llevó al Napoli a lugares en Europa jamás soñados por los tifosi y fue bandera de una selección que hizo historia en el Mundial '86. Si uno se atiene a las palabras del propio Pelé, el premio estaría bien ganado. Por otra parte no votó ningún dirigente en particular sino la gente, los amantes del fútbol del mundo.


Sin embargo, la
FIFA en eso de hacer gambetas tiene más cintura que Maradona, Pelé y Di Stéfano juntos y está estudiando la forma de salir del paso. Ante tanta crítica y con la explosión que causó en Brasil, acomodó los tantos. Escondería los votos que recibieron unos y otros y dividiría el siglo en tres: del '40 al 60' se lo entregaría a Di Stéfano, del 60' al 80' el ganador sería Pelé y del 80' al 2000 el premio sería otorgado a Maradona. El que le ganó a todos en buena ley, apenas y simplemente por el voto del soberano, al único que no puede engañar. Aunque los brasileños griten y los europeos deban tragar saliva para digerirlo.

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