Era el momento de demostrar si estos chicos estaban para cosas mayores, y vaya si lo demostraron. El Sub-20 argentino le ganó a Brasil por 1 a 0, con gol de Marcelo Carrusca y una gran actuación de Carlos Tevez. Ahora es el puntero del torneo y tiene muchas chances de salir campeón sudamericano.
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La Selección juvenil jugó 30 minutos casi perfectos. Con mucha presión sobre el rival, rotación y desborde por los dos costados. Solamente le faltó el gol, aunque desperdició tres situaciones muy favorables para convertir. En esos minutos, los jugadores de Brasil estaban descontrolados y agresivos, ante la permisividad del árbitro, Carlos Amarilla, que tuvo una lamentable actuación porque no midió con la misma vara a los dos.
Rivas era imparable para la defensa brasileña y Carrusca y Zabaleta desbordaban por los costados como si fueran delanteros. En la mitad de la cancha Tevez «apilaba» rivales y con su habilidad los dejaba en el camino; el único que parecía no estar en sintonía era Cavenaghi, quien desperdició las pelotas que le llegaron. Pasados esos 30 minutos, la Selección argentina aflojó la presión y Brasil, ayudado por polémicas decisiones arbitrales, emparejó el trámite del partido. La Selección retrasó sus líneas y les permitió crecer a los mediocampistas brasileños, que con campo y pelota empezaron a acercarse peligrosamente al área que defendió Eberto.
Los laterales Daniel y Jean empezaron a subir por los costados y a complicar el trabajo de la defensa argentina, que tuvo en Javier Pinola a su mejor valor. El equipo de Tocalli pretendió jugar de contraataque, aprovechando la precisión de Carlos Tevez, que jugó su mejor partido en este campeo-nato, y utilizando la habilidad de Rivas, que a veces se excedía en la gambeta y terminaba complicándose. Pero entregarle el manejo del balón a Brasil es por lo menos riesgoso, porque se corre peligro de que marquen el primer gol y después impongan las condiciones del partido. Pero la táctica le salió bien, porque en un contraataque Carrusca marcó el gol y fue la Selección argentina la que volvió a manejar los tiempos. Los brasileños volvieron a descontrolarse con el gol y Amarilla tuvo que expulsar a Felipe Melo por una falta a Tevez, que a esta altura era la figura del partido. Brasil quiso reaccionar, pero no tuvo precisión y terminó chocando contra una defensa que con el correr de los minutos fue mostrando cada vez más seguridad.
Tevez siguió siendo «el dueño de la pelota» y de sus pies nacieron todos los contraataques argentinos. Brasil terminó tirando centros y Eberto mostró mucha seguridad en el juego de alto. Argentina terminó ganando con total justicia en la mejor actuación del torneo y ahora el Mundial está muy cerca y, por qué no, también el título de campeón sudamericano.
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