Vino mal parido

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Mal parido vino el partido de River en el nuevo Gasómetro.

Antes de iniciarse el juego, por esas estupideces que tiene el fútbol argentino que aplica la letra chica y la gruesa es una joda, ramón Díaz se fue expulsado por ingresar tarde el millo a la cancha. Nada importó el hecho de que River llegara atrasado al estadio aparentemente por problemas de tránsito, ni nada importó después iniciar el encuentro ocho minutos más tarde de los programado ¿a quién habría que expulsar también por eso?

Lo cierto es que a los 44 segundos san Lorenzo se puso en ventaja con un gol imposible de describir en palabras.

-¡Noooooo, noooooooo, no puede ser! ¡Mirá el gol que nos hacen! Parecía un enjambre de pibitos de 5 años jugando a la pelota. Un gol de piñata. La PQLP, no se puede empezar así un clásico!

Recién a los 16 minutos River tuvo una clara con Trezeguet pero no hacía pie en la inmensidad del verde césped.

-Esto parece una cancha de polo, y no digo más para no ofender a nadie.
Vamos River che, nos ganan todas las divididas, están jugando la final del mundo.


Casi orillando los 20 minutos una infracción innecesaria de Bottinelli a Buffarini transformó en gol de Cetto un cabezazo tras un centro al corazón del área.

-¡Pero la reputa que lo parió, tres tipos solos para cabecear! ¡Marcamos como mi tía Teodora!

Hasta el final del primer tiempo todo del ciclón, hasta pudo aumentar con Cetto de chilena pero Barovero mandó magistralmente al corner.

-¡Pero nosotros inventamos ídolos ajenos! ¡A este Cetto no lo conocían ni en su barrio y ahora resulta que es Iniesta!

En el segundo tiempo había que mover la estantería y sacudir la ropa. Tres cambios de entrada, quemando naves.
Rojas por Ledesma, Iturbe por Mauro Díaz, y Luna por Trezeguet.

-¡Maurito y Lanzini son dos buenos jugadores pero les falta, están hasta físicamente livianitos. Lo que pasa es que River no espera muchachos!

Fueron cinco minutos de dominio territorial que no se expresaba en el juego y menos en llegadas claras para convertir.

-¡Nos ganan todas, absolutamente todas! Físicamente nos están pasando por encima. ¿Pero están jugando los mellizos Buffarini? ¡LPQLP, este pibe recién estaba en la izquierda y ahora desborda por la derecha!

San Lorenzo jugó enchufadísimo todo el partido. Luchó cada pelota como si fuera la última y ganó claramente. River fue una sombra de lo que venía haciendo en las tres primeras fechas, donde tampoco era el Barcelona pero mostraba una actitud de dominio y protagonismo que hoy no tuvo.

-Jugamos a 33 y ellos a 78 como el tocadiscos. Nos cuesta la generación de juego. Hoy fuimos un desastre desde la A hasta la Z.
Bueno, no se puede ganar siempre, pero perder sin ni siquiera asustar al contrario tampoco me divierte demasiado.

San Lorenzo mostró una debilidad de River. Los delanteros necesitan que alguien los provea de situaciones con olor a gol. De lo contrario es difícil que las generen siempre ellos mismos. River todavía no tiene volumen de juego porque los volantes laterales (Sanchez y Vangioni) y el anganche (Lanzini y Mauro Díaz) todavían no funcionan.
No se puede esperar siempre una genialidad de Mora, Trezeguet o el oportunismo del Chino Luna.

-Para meterle un beso a una mina primero hay que abrazarla. Para meter un gol primero hay que entrar por los costados ¡¿Te gustó esa papá?!

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