En medio de la guerra del oficialismo contra la Corte Suprema por el juicio político, la comisión de Previsión y Seguridad Social de Diputados realizará una reunión informativa -no necesita quorum- para empujar una vez más la demorada moratoria jubilatoria que aprobó el cristinismo en el Senado el año pasado, que se encuentra trabada desde hace meses en la Cámara baja.
Diputados reactiva debate de moratoria previsional (sigue alerta por decreto)
Exprondrá la directora de la ANSES, la camporista Fernanda Raverta, quien dijo que el camino ágil de decisión presidencial “es algo que estamos evaluando, aunque no es sencillo hacerlo”. Oposición continúa con postura de no tratar temas hasta que no finalice el juicio político contra la Corte.
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La Cámara de Diputados
La principal expositora será la directoria de la ANSES, Fernanda Raverta, quien en declaraciones a Radio 10 dejó claro que el camino correcto es una ley, debido a la dificultosa opción de un DNU. “Es algo que estamos evaluando, aunque no es sencillo hacerlo por decreto”, señaló la funcionaria camporista. Este tema es reclamado también desde hace mucho tiempo por la presidenta de Diputados, Cecilia Moreau.
Meses atrás, Alberto Fernández tuvo que prorrogar la entonces moratoria vigente, y de allí la necesidad de la Cámara baja de avanzar con la ley en cuestión. En el Senado, el proyecto del cristinismo fue acelerado en modo “Flash” por Juliana Di Tullio, quien criticó en junio pasado la insistencia opositora “en cuanto a preguntarle al ministro de Economía -en ese entonces era Martín Guzmán- por el costo fiscal”. En esa línea, aseguró que el mismo será “de 0,02% este año y 0,3% el próximo”, y disparó: “Es insignificante, pero para endeudarse en 50.000 ‘palos’ -en referencia a millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional- no pidieron ninguna aparición en este Congreso”.
Semanas después, la siempre seria Oficina de Presupuesto del Congreso dejó claro en un informe: “Se estima que para el primer año de aplicación de la medida el impacto fiscal sería del 0,27% del PBI, llegando durante el segundo año al 0,42% del PBI”. Es decir, muy alejado de lo expuesto y defendido por Di Tullio en la Cámara alta.
En el Senado, la macrista Guadalupe Tagliaferri (PRO) sostuvo que “el sistema está a punto de colapsar” y que no se puede “seguir generando parches”. La legisladora porteña también direccionó la lupa a un sistema vigente desde 1993 que dejó muchas preguntas en el camino recorrido, e insistió en que “mucha gente no va a llegar y vamos a tener que hacer una nueva moratoria”. Y agregó: “Estamos mintiendo con este proyecto”.
Un detalle de la ley kirchnerista es que da luz verde a un permiso para que cerca de 850.000 trabajadores en actividad puedan adelantar cuotas y lleguen, al momento de retirarse, sin deudas previsionales. En el Senado, el proyecto fue avalado por la peronista anti-K de Córdoba Alejandra Vigo, lo que aumentaba las chances de sanción en Diputados. Sin embargo, los legisladores que responden al gobernador Juan Schiaretti se sumaron a las quejas opositoras por el juicio político contra la Corte Suprema y la iniciativa volvió a trabarse.
En la Cámara baja, un sector de Juntos por el Cambio presentó un dictamen de minoría para rechazar la moratoria y, en cambio, ofrecer prestaciones en relación con los años de aportes realizados. El año pasado, Moreau se reunió con Raverta y alertó: “Sólo una de cada 10 mujeres y tres de cada 10 hombres tienen la cantidad de aportes para jubilarse”.




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