21 de abril 2003 - 00:00

96 horas clave para descontar

Quedan sólo 96 horas para hacer campañas para las elecciones presidenciales del 27 de abril. El fin de semana agregó datos clave como el vuelco de Carlos Reutemann en favor de Carlos Menem, quien le ofreció integrar un eventual gabinete desde el 25 de mayo si gana las elecciones. Fue en el encuentro del sábado que adelantó como primicia este diario el jueves. Allí Menem logró señales claras del santafesino en su apoyo, una ayuda clave para volcar el voto del electorado independiente. El otro dato es la distancia que aumenta entre el duhaldismo y su candidato oficial, Néstor Kirchner. El propio Duhalde se va de viaje el miércoles a Chile, dando la señal de que no quiere acompañarlo en las horas decisivas. Ante ese nuevo panorama los candidatos hacen apuestas fuertes en lo que les queda por pelear los votos en los lugares que creen pueden volcar la suerte a su favor. Habrá un superjueves en la región metropolitana con cierres simultáneos de Menem en River y Kirchner en La Matanza. Este quiere quebrar la reticencia duhaldista a apoyarlo. Carrió cultiva el voto en la Capital Federal y Rodríguez Saá prefirió hacer un cierre desde San Luis con transmisión por televisión, como otros actos de su anterior presidencia. López Murphy, en tanto, insiste con cerrar en La Boca y, aunque no le alquilaron la Bombonera, estará el miércoles en el tradicional paseo Caminito. Busca mostrarse en el distrito donde mejor cree que le irá, la Capital Federal. Los candidatos hablan ya menos de fraude, pero se alarmaron cuando el juez electoral Blanco, de La Plata, ligado siempre a Duhalde, amenazó con que no podrá hacer un escrutinio en tiempo récord si hay ballottage para una entrega del gobierno el próximo 25 de mayo. Anoche, el gobierno reveló que hay detrás un pedido de dinero que se le satisfará, pero igualmente quedó planteada otra tribulación.

Imágenes del último fin de semana de campaña antes del 27 de abril. Carlos Menem en Rosario, Leopoldo Moreau en el porteño Club Español, Adolfo Rodríguez Saá en Mar del Plata y Daniel Scioli en la localidad bonaerense de San Nicolás. Crispados, concentrados voto a voto.
Imágenes del último fin de semana de campaña antes del 27 de abril. Carlos Menem en Rosario, Leopoldo Moreau en el porteño Club Español, Adolfo Rodríguez Saá en Mar del Plata y Daniel Scioli en la localidad bonaerense de San Nicolás. Crispados, concentrados voto a voto.
A seis días de la elección, entre cábalas, marketing televisivo, misticismo y aprestos castrenses, los cinco candidatos -tres del PJ; dos ex radicales- con chances ciertas de llegar a presidente encararán hoy la última semana de la campaña.

Carlos Menem
, Néstor Kirchner, Adolfo Rodríguez Saá, Ricardo López Murphy y Elisa Carrió usarán las 96 horas previas a la veda electoral con criterios opuestos: unos para fortalecer nichos que los bendicen, otros para mejorar su performance en territorios adversos.

Es la coronación de pretensiones que se remontan, en algún caso, a cuatro años atrás -Menem lo anunció antes de abandonar el gobierno en 1999- mientras en otros se trata de lanzamientos recientes: López Murphy lo hizo en enero de 2002.

A pesar de que los voceros de los candidatos estiman que la elección está definida -el menemismo dice que termina en primera vuelta, los demás dan por cierto un ballottage- los comandos gestaron movimientos con el propósito de lograr en pocos días lo que no consiguieron en meses.

Kirchner
y López Murphy pautaron hojas de ruta arriesgadas. Los dos dicen que les falta un empujón para tener garantizado un lugar en la segunda vuelta. Pero no se conciben como enemigos directos: dicen que no pelean por los mismos votos.

• Votos esquivos

El santacruceño mira a Buenos Aires: hoy estará en La Plata, rodeado de coroneles del PJ bonaerense, y el jueves tendrá su cierre en La Matanza. Además irá Córdoba -donde las encuestas oficiales lo ubican tercero-, San Juan y Mendoza, territorios donde están fuertes Saá y López Murphy.

Sale a buscar los votos que alguna vez Duhalde prometió que le garantizaba pero que todavía le resultan esquivos. En cambio, allí creció López Murphy, repunte que cerca de Kirchner consideran «ficticio» a pesar de que, aseguran, los favorece.

Kirchner apuesta además a otra abstracción: lo llaman el «voto transitivo». Lo explican así:
sin referencias firmes sobre Kirchner, Carrió o Murphy, y con rechazos hacia Menem y Saá, el votante seguirá el consejo del referente local.

Un sondeo que muestra al santacruceño primero en el Gran Buenos Aires, que el duhaldismo se encargó ayer de distribuir vía
spam, sirve de sostén a la hipótesis del elector arriado.

Fieles a esa interpretación, esta semana
Kirchner intentará mostrarse junto a una colección de referentes provinciales en un encuentro informal en un hotel porteño. Estará Hilda Chiche Duhalde para atraer votos del conurbano.

En tanto, mientras se ilusionan con llegar al ballottage, los laderos de
López Murphy se espantan con una cuestión mundana: que una maniobra post elección los excluya del mano a mano final. Por eso López Murphy suplica por una fiscalización aceitada que, reconoce, no podrá garantizar.

El conurbano lejano, según un encargado de la logística, es el punto flaco de esa cobertura.

Tuvo anteayer una buena noticia: la Federación de Iglesias Evangelistas le prometió controlar la elección. Simpático toreo podría haber entre estos devotos y los tercermundistas de Carrió.

En un exceso de sinceridad, en Recrear diseñan el día después, sin ballottage.
«Vamos a ser el segundo partido del país porque el PJ siempre se termina encolumnando detrás del ganador. Nosotros vamos a controlar el gobierno» dijo Marcelo Acuña, que operó alianzas de Recrear en el interior.

De todos modos, entre hoy y el martes recorrerá Jujuy, Catamarca y Tucumán donde, armado por
Pablo Walter, será el cierre del interior. El final será dual: el miércoles arranca en Lanús y cierra como anticipó este diario en La Boca, con una caravana símil adolfista.

Más calmo,
Menem armó una despedida sin sobresaltos: antes del cierre en River mostrará su plan de gobierno y hará sus últimos actos en provincias amigas: mañana en La Pampa y el miércoles en La Rioja.

El riojano afirma que no habrá segunda vuelta. Por eso
repite hasta el hartazgo que logrará «41 o 42» por ciento en el primer turno y que no serán necesarios nuevos comicios el 18 de mayo. « Primera y adentro», dice Menem que sólo pautó un ciclo de TV, mañana por «América».

Por su parte, siempre sonriente,
Rodríguez Saá será el único PJ sin cierre masivo. Irá a Córdoba -puede cruzarse con Kirchner sin hablar de apoyos mutuos para el ballottage; ya lo hicieron Luis Lusquiños y Julio De Vido- y terminará en San Luis, donde preparan una « movilización espontánea».

Mañana, el sanluiseño encabezará la última cumbre del Comando Superior del MNyP. Castrenses, los adolfistas dicen que allí se aprestará a la tropa para el «Día D»: el de la batalla. La preocupación es la de siempre:
baches agudos en la red de soldados para fiscalizar la elección.

«
Al final, la gente lo entendió: hicieron de todo desde el establishment político y económico para sacarnos del juego pero estamos ante los últimos estertores de la vieja política», pronosticó Jorge Rachid, hombre del entorno adolfista.

Elisa Carrió
, sin cuenta corriente ni sponsor, optó por un ring cómodo: la TV. Se cayó un debate con López Murphy por lo que hoy hará una caminata improvisada por el conurbano mientras mañana iría a Rosario, en busca del voto urbano.

Para
Carrió también hay urgencias estructurales: tiene un fiscal por escuela -según sus voceros- pero como López Murphy y, en menor medida, Rodríguez Saá, está en la línea de fuego por la falta de controles. Por eso incentivará a su tropa el miércoles en la Federación de Box.

Dejá tu comentario

Te puede interesar