10 de febrero 2003 - 00:00

A seis meses del lanzamiento casi nadie usa las facturas de crédito

A un año de su lanzamiento oficial y a seis meses de su puesta en funcionamiento, el régimen de factura de crédito (FC) pasó absolutamente inadvertido, y su uso, que en algunos casos es obligatorio, es casi nulo. Según fuentes de las entidades que agrupan a las pequeñas y medianas empresas y comercios, en teoría los destinatarios del sistema, menos de 3% de las operaciones se realiza con este instrumento, mientras que en 97% de los casos se creó todo tipo de artilugios para evitar la obligación de operar con esta factura.

Este esquema de FC fue impulsado por el ex ministro de la Producción José Ignacio de Mendiguren y luego defendido a rajatabla por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien luego se desentendió del tema cuando se debió poner en práctica, al ver que no tendría el éxito que se pensaba.

• Vigencia

El régimen comenzó a regir oficialmente desde el lunes 1 de julio, luego de haber sido lanzado públicamente por Eduardo Duhalde el 11 de febrero del año pasado, como un instrumento para la reactivación. Esto quiere decir que ya hace 6 meses que esta operatoria debería ser habitual entre los comerciantes y sus proveedores, y sin embargo no hay prácticamente rastros de su utilización.

En teoría, desde julio de 2002, todas las operaciones de más de 500 pesos que se paguen a un plazo mayor a 30 días, deben efectuarse obligatoriamente con estos documentos.
La idea del gobierno al lanzar este factura era facilitar el acceso al crédito para las PyMEs. A esto se llegaría porque cuando una empresa difiere el pago de una transacción, estaría obligada a recibir una FC, emitiendo un recibo que el proveedor podría utilizar para acceder a préstamos o entregar a un banco, que a su vez se encargaría de su cobro. En teoría, las empresas que no acepten las FC están penalizadas con la imposibilidad de computar el crédito fiscal para el IVA en esas operaciones, además de no poder deducir de los gastos en el Impuesto a las Ganancias. Legalmente sólo quedaban excluidos del uso de las FC algunos sectores como el cerealero, droguerías, diarios y revistas, seguros, contratistas de obra pública, hotelería y telefonía celular. Esto implica que más de 50% de las transacciones habituales de la economía argentina estaría alcanzado por las FC.

• Pagos rápidos

Sin embargo, el efecto deseado oficialmente no se produjo. La principal causa de este fracaso momentáneo es que, actualmente, y luego de la devaluación del peso decidida por el gobierno de Eduardo Duhalde, el plazo de pago dentro del comercio no supera las 48 horas. Las operaciones a más de una semana de liquidación son prácticamente nulas y vinculadas a grandes compañías entre sí o a clientes de absoluta confianza. Entre las PyMEs y sus proveedores las operaciones son prácticamente al contado.

En el caso de los supermercados, que antes de las FC eran prácticamente los únicos que operaban con pagos superiores al mes, los jefes de compras de las grandes cadenas y tiendas obligaron a sus proveedores vía comunicación escrita a colocar en las facturas un plazo menor a los 30 días para no entrar en el régimen. Para esto se le abre una cuenta corriente y el proveedor debe esperar que el supermercado efectúe la liquidación.

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