10 de diciembre 2003 - 00:00

Advierten que sin inversiones economía se estancará en 2004

El gobierno argentino debe enviar señales mucho más claras sobre la política económica que desarrollará para que retorne la inversión y mantener la recuperación económica, que entraría en zona de riesgo a partir de mediados del año que viene. Esta fue una de las principales conclusiones a la que arribaron los economistas convocados ayer por la Universidad Di Tella, en el marco del IV Taller de Economía y Finanzas. El economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, Guillermo Calvo, aseguró que el gobierno se está manejando con «piloto automático» y destacó las políticas de Brasil y Chile, que están recuperando rápidamente las inversiones extranjeras, tal como lo demuestra la fuerte caída en los respectivos niveles de riesgo-país. Participaron además del seminario los economistas Pablo Guidotti y Ernesto Talvi, entre otros. Estos fueron los párrafos clave de las afirmaciones en el seminario y luego en diálogo con Ambito Financiero de los participantes:

GUILLERMO CALVO

La Argentina no está creciendo, sino en un proceso de recuperación, porque aún está lejos de los niveles máximos de actividad. Por ahora, se utiliza la capacidad instalada. Existen varios países de la región, como el caso de Chile o de Brasil, que volvieron a atraer fondos del exterior ante un mejor clima, como lo revela la fuerte reducción del riesgo-país de ambas economías. Este proceso de mejora que está viviendo la Argentina puede ir agotándose hacia mediados de 2004, si no se consigue atraer inversiones. El crecimiento requiere confianza de los inversores en el largo plazo y, para ello, es preciso que el gobierno establezca claramente cuál es el modelo que va a seguir.

Es muy difícil mantener el tipo de cambio alto en términos reales como plantean desde el equipo económico. La experiencia de otros países demuestra que cuando mejora el clima existen fuertes presiones a la baja. Sin hacer prácticamente nada en materia de política económica, simplemente manteniendo un equilibrio fiscal, se consiguió una recuperación bastante firme de la economía. Es un ejemplo de que, bajo determinadas circunstancias, el piloto automático puede funcionar.

La quita nominal de 75% de la deuda debería mantenerse, porque de lo contrario habría que incrementar la presión impositiva sobre los contribuyentes argentinos para pagar. Existe, además, mucho apoyo de los organismos y de los países desarrollados respecto de esta iniciativa, porque entienden que la Argentina tiene problemas genuinos para cumplir.

Existe hoy un debate respecto del papel que deberían jugar los organismos internacionales en la reestructuración de la deuda. No tiene sentido pedirle al FMI que no actúe como acreedor privilegiado, ya que su rol es el de prestamista de última instancia, es decir, que sale a prestar cuando ya nadie está dispuesto a hacerlo. En el caso del Banco Mundial y el BID, el tema es más discutible, porque finalmente deberían actuar como otras entidades bancarias.

ERNESTO TALVI
(Director del CERES)


La reducción del endeudamiento de las empresas y del público que se dio en todos los países de América latina a partir de 1998 ayudó a que se fuera normalizando el acceso a los mercados. Esto se está notando en prácticamente todos los países de la región, que están volviendo a recibir flujos de capitales.

Por el momento, la Argentina estará afuera de este regreso de inversiones, porque aún no se están enviando señales claras respecto del modelo que se quiere adoptar.

No es una novedad que el país viva un proceso de reactivación como el actual. Pasó en casi todos los casos de caídas violentas del PBI. Lo que sí es una novedad es que se produzca en un contexto tan precario.

Esta reactivación puede durar incluso todo el año que viene, pero para entonces debe estar mucho más definido si la economía va a procurarse una apertura al comercio internacional como hizo Chile o si será un país más bien cerrado y volcado a políticas nacionalistas.

Uno de los peligros más claros es el de la mediocridad del gobierno. Que las cosas se mantengan como están, porque total no hace falta avanzar demasiado con reformas pendientes.

El Banco Central ha manejado bien la política monetaria. Hasta ahora, la monetización de las reservas que fue adquiriendo no provocó picos de inflación. Está bien que se vuelquen más pesos al Mercado si existe una demanda genuina. En todo caso, habrá que seguir de cerca si se produce algún aumento inesperado de los precios.

PABLO GUIDOTTI

La economía se está recuperando relativamente rápido y hay margen para mantener esta senda durante 2004, aunque probablemente a un ritmo algo más lento de 4% o 5%.

El riesgo para la Argentina es que no ataque decididamente la agenda de temas pendientes que siguen dando vueltas. La deuda, el restablecimiento del funcionamiento normal del sistema financiero o la relación con las empresas privatizadas.

Hasta ahora, el gobierno no actuó de manera decidida sobre estas cuestiones. Tiene un gran apoyo político, mayoría en ambas cámaras y una opinión pública favorable. Es el momento para avanzar en estas cuestiones.

Si no se resuelve favorablemente el tema de la deuda, puede tener consecuencias muy negativas, tanto desde el punto de vista fiscal como financiero. Mi sensación es que se está siendo demasiado inflexible (en el sentido de que no se mueve de 3%) en materia de superávit primario.

A partir de mediados de 2004, el peso de tener temas importantes aún sin resolución se va a sentir en la economía y planteará signos de interrogación respecto de cómo sigue la evolución de la actividad.

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