El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, dijo ayer que si la firma francesa Suez dejara la concesión de Aguas Argentinas sería por una decisión unilateral, y negó que el Gobierno vaya a negociar un aumento de tarifas con interesados en adquirir la empresa.
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"El Estado Argentino no echó a nadie. En ningún momento insinuamos el retiro de la concesión. Esto es una actitud unilateral de la empresa Suez", declaró De Vido a la medios radiales.
El funcionario explicó que ahora "la pelota está en el campo de ellos; nosotros estamos esperando a ver cuál es la decisión y tenemos una gama de alternativas, que vamos a llevar adelante" en el servicio de agua potable y cloacas en el área metropolitana.
El viernes, la asamblea general de accionistas de Aguas Argentinas que trataba el abandono de la concesión, pasó a un cuarto intermedio hasta el 8 de febrero.
La empresa informó que esta pausa tiene por objeto "dar un mayor margen a las negociaciones que actualmente se están llevando a cabo con el Gobierno nacional y con potenciales compradores".
Ayer, el ministro desechó que los preparativos de Suez para un inminente retiro sean una forma de presión sobre el Gobierno.
"No creo eso, porque después de dos años y medio, está claro que el gobierno argentino es inapretable. Creo que sería una estrategia muy equivocada", sostuvo.
El titular de Planificación Federal reveló que el Gobierno sabe de "un proceso de venta de acciones (de Aguas Argentinas) con dos interesados".
"Están buscando acciones por los accionistas extranjeros de la empresa. Estamos a la expectativa de ver qué pasa con esa operación", admitió.
No obstante, aclaró que no hay negociación alguna de nuevas tarifas con los supuestos compradores de esas acciones.
"No, taxativamente. No va a haber ningún acuerdo previo con ningún comprador mientras la operación de venta no esté formalizada", aclaró.