El Senado convirtió en ley ayer por la madrugada el proyecto de ampliación de la Ley de Convertibilidad que incluye al euro junto al dólar para establecer la paridad del peso. A partir de ahora la incógnita será en qué momento comenzará a regir esta ley que cuenta con una condición suspensiva ineludible: el nuevo valor del peso arrancará sólo cuando un euro y un dólar valgan lo mismo en el mercado de Londres. Como requisito técnico extra será necesario, ese hipotético día, que el presidente de la Nación emita un decreto lanzando el nuevo sistema. Ayer perdió fuerza un pedido que hizo el peronista riojano Jorge Yoma en el recinto del Senado la noche de la aprobación de la ley. Yoma pretendió incluir una cláusula para dejar fuera de la nueva convertibilidad a los salarios y deudas hipotecarias en dólares. Durante todo el día de ayer se especuló con la posibilidad de una ley correctiva de la convertibilidad ampliada, algo que sería poco serio un día después de sancionar la norma original, que incluyera el pedido de Yoma. Pero el oficialismo de Diputados no está dispuesto a sancionar una ley como ésa y el resto del PJ no está interesado en debatir la cuestión.
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• Establece que en un futuro incierto el valor del peso estará establecido por una canasta de monedas conformada en partes iguales por el dólar y el euro, lo que le daría mayor flexibilidad al sistema cambiario, según opina Domingo Cavallo a contrapelo de la idea que tienen los mercados internacionales sobre el tema.
• Esto sucederá el día en que el euro llegue a una paridad de uno a uno con el dólar en el mercado de Londres, algo que puede pasar a fin de año, en 2003 o nunca.
• Además hará falta un decreto presidencial que lo ponga en marcha, cláusula que fue incorporada cuando Diputados le dio sanción al proyecto el pasado 3 de mayo.
Sin relación
A pesar de que puede prestarse a confusión, la ley votada ayer no tiene relación inmediata con el dólar comercial lanzado por Cavallo el viernes de la semana pasada. En primer lugar Economía anunció el lanzamiento del factor de empalme o «factor de convergencia» como un adelanto de la nueva convertibilidad para beneficiar a los exportadores, pero el gobierno utilizó una fórmula para calcular este factor de empalme que no será la misma a aplicar en el momento de lanzar el nuevo cálculo de la convertibilidad.
La pregunta que seguirá flotando a partir de ahora es ¿cuando?. «Nadie sabe cuándo pasará eso, es imposible dar una fecha», dijo ayer el secretario de Finanzas, Daniel Marx. «Como éste es un tema muy sensible y para que se dejara claro que no había una devaluación escondida, se planteó esto con una anti-cipación necesaria», explicó Marx.
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