Los productores agrícolas volvieron a festejar ayer tras el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que prevé el volumen de oferta y demanda, y que mensualmente marca la tendencia de precios. Es que el informe marca una mayor firmeza de la soja y un promisorio futuro para los precios del maíz.
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Por estimaciones de producción menores que las previstas un mes atrás, el maíz estadounidense alcanzó el valor más alto en los últimos 15 meses, con ganancias que rozaron 6%, rompió la barrera de los u$s 100, mientras la soja extendió su suba al mayor valor de los últimos seis años con aumentos que alcanzaron 4%. El trigo trepó 4,5% en Kansas, mercado que comercializa un grano similar al de la Argentina.
Este aumento repercutió en el mercado local: la soja ganó hasta 2,9% para la posición que marca el ingreso de la nueva cosecha (mayo) y se ubicó en u$s 209,5; el maíz trepó 2,5% para la posición abril, que marca el ingreso en el mercado de dicho grano (u$s 90,2). El trigo en la Argentina subió 1,5% en la posición enero, que cotiza el valor del cereal en plena cosecha (u$s 130,5).
El Departamento Agrícola Estadounidense registró un recorte de 2,9 millones de toneladas en la producción mundial de maíz. Mientras en EE.UU. la cosecha disminuiría 4,2 millones en la Argentina se prevé una baja de 1 millón de toneladas, hasta ubicarse en 12,5 millones de toneladas. En este mercado maicero, que produjo más impacto ayer, se prevé una acción determinante de China en la tendencia final de precios para 2004. El USDA sostuvo ayer que los chinos disminuirán en 500 mil toneladas sus exportaciones de maíz (produciría 114 millones/t y exportarían 8 millones/t). «Si este país se retira del mercado de exportación hasta el inicio de la nueva campaña, esta cifra puede caer a la mitad y pueden venir más ajustes con mayores precios», anticipaba el analista José Frogone, de Cortina-Beruatto.
Para Estados Unidos, el reporte de soja fue levemente alcista dada la inesperada reducción en la estimación de producción en 900.000 toneladas a 65,8 millones de toneladas. Sin embargo, contra lo esperado, los stocks finales quedaron en 3,4 millones de toneladas, volumen que no varió dado que ajustaron la molineda y las exportaciones sólo fueron incrementadas marginalmente, explicaba el analista Juan Martín Rebolini, de Agropuerto. A nivel global, la producción caería 730.000 toneladas, mientras que, según el USDA, la cosecha de Brasil cerraría en 60 millones de toneladas de soja; y la de Argentina, en 36,5 millones de toneladas. «Ya no se puede esperar ninguna sorpresa sobre la oferta de EE.UU. Al bajar la proyección de la molienda, automáticamente resultó alcista para el aceite que tuvo una suba de 4,5% o casi 29 dólares por tonelada. Sin más soja por el lado de estimación de producción y con stocks al 1 de diciembre menores que los esperados parece que el mercado empezó a decidirse por mayores precios a fin de proteger los stocks más bajos de los últimos tiempos en EE.UU.», decía Frogone. El mercado de la soja fue la gran vedette agrícola del año pasado. Los precios de la oleaginosa treparon 84% en Chicago durante los últimos 2 años (50% en 2003), mientras la producción mundial comenzaba a decaer -por cuestiones climáticas-y la demanda china se triplicaba. Según datos de «Bloomberg», desde 1994 el consumo global de soja aumentó 53%, y la producción creció 45% en el mismo período. Algunos analistas afirman ahora que puede comenzar una etapa floreciente para el maíz, dado que las existencias actuales son las menores en 30 años.
Para la Argentina, la noticia resultó positiva. «La reacción no se hizo esperar teniendo un impacto directo sobre los precios del mercado FOB puertos argentinos. En este sentido, la soja argentina FOB para embarque mayo volvió al nivel de 291 u$s/t (contra 278 u$s/t de cierre del viernes pasado). El maíz FOB puertos argentinos para embarque abril hoy cotiza en 117 u$s/t contra 111 u$s del día anterior», indica el analista Pablo Adreani, de AgriPac. «En ambos casos, nuestro país recibe la ganancia de lleno por la mejora en los precios internacionales. Podremos tomar esta suba como una consolidación de la tendencia alcista o como una corrección de los precios ante la caída sorpresiva de la producción americana. Lo que sí es cierto es que el mundo tiene muy poco margen, pues el balance de oferta y demanda es cada vez mas estrecho, y en este sentido, vamos a tener una alta dependencia de la próxima campaña 2004/'05 del Hemisferio Norte, en cuanto a la producción necesaria para tan sólo recomponer existencias.
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