27 de noviembre 2000 - 00:00

Ahorro previsional puede reactivar la construcción

En un nuevo intento por reactivar la construcción, algunos analistas promueven ahora crear un nuevo instrumento para la financiación de infraestructura y vivienda, a través del aho-rro interno disponible.
En un nuevo intento por reactivar la construcción, algunos analistas promueven ahora crear un nuevo instrumento para la financiación de infraestructura y vivienda, a través del aho- rro interno disponible.
Esta propuesta tiene por objeto crear los mecanismos necesarios en un mercado libre para lograr una notable baja en los costos financieros. De esta manera, se podrán desarrollar la industria y la construcción, sobre la base de una conveniente disminución de los encajes bancarios. La iniciativa permite, además, cumplir con las normas del Banco Central y, al mismo tiempo, otorgar a los aportantes al sistema previsional una tercera opción para sus fondos con el «Plazo Fijo Previsional». Este plazo alternativo permitirá disminuir los costos financieros, comisiones y demás cargos del sistema privado actual.

Así, se intenta dar una respuesta concreta en el marco de los anuncios hechos por las autoridades económicas. Cabe recordar que los anuncios incluyeron que los aportantes a los sistemas de jubilaciones puedan optar libremente, por el término de 3 meses, entre el sistema privado y el público, evitando mercados cautivos y/o subsidios implícitos.

Indecisos

Al respecto, conviene señalar que el número de indecisos se ubicó en 15% para el período 1994-1995, creció 41% durante 1995-1996 y trepó hasta 71% para 1996-1997, hasta alcanzar 76% en la actualidad.

Por eso, es necesario generar otros canales que permitan canalizar el ahorro a largo plazo hacia inversiones en sectores útiles para la sociedad. Todo esto, a través del sistema financiero institucional que, como el de la construcción, genera retornos en el mediano y largo plazo, garantizando un flujo de retorno continuo y capaz de atender, a su vez, el retiro de los pasivos y operando una reducción de costos.

Estos sistemas permiten además su combinación con seguros de vida y rentas vitalicias, creando un menú de opciones siempre controladas directamente por el aportante.

Libre elección

El mecanismo propuesto es sencillo. La persona elige libremente un banco que integre el sistema financiero institucional que, por su seguridad y condiciones lo considere como su mejor oferta. Entonces, pauta con la entidad un depósito a plazo fijo a un plazo que surge de la diferencia entre su edad actual y la edad en que se jubilará.

Así, por ejemplo, una persona que tiene 30 años y que se va a jubilar a los 65 tendrá 35 años de aportes que, con un depósito de $ 100 mensuales a 6 por ciento anual, acumulará un capital de $ 142.471, sin pagar comisiones de ningún tipo ni gastos operativos y, además, contando con los beneficios impositivos.

Al no tener encaje, los recursos captados podrían ser aplicados por el sistema financiero para préstamos a largo plazo permitiendo, de esa manera, una notable reducción del costo de financiamiento.

Esta fue una idea que se discutió durante reuniones con los equipos técnicos de la Alianza y que integró y conformó la Guía de Políticas de la Plataforma de la Alianza de mayo de 1999, hoy Gobierno Nacional. En esa plataforma se estableció como uno de los objetivos atender las inequidades y las urgencias de la población actualmente jubilada, garantizando los beneficios futuros a toda la población potencialmente jubilable. Esto se haría a través de un sistema que afirmara definitivamente los principios de solidaridad, universalidad y subsidiaridad.

Asimismo, la plataforma afirmaba que transformaría totalmente al sistema de seguridad social, para lograr un justo equilibrio entre el régimen solidario intergeneracional en manos del Estado y la capacidad de ahorro de los trabajadores.

Competencia

Para ello, proponía aplicar políticas tendientes a reinstalar una mayor capacidad de resolución desde el poder del Estado, permitiendo que los afiliados a las AFJP pudieran optar por el régimen público estatal. De esta manera, se aumentaría la competencia en el sistema de capitalización, se incrementaría la transparencia y la información para los aportantes dentro del sistema privado y entre éste y el régimen estatal y se reducirían los costos y las comisiones exorbitantes que cobran las AFJP.

Además, la plataforma, conteniendo las políticas a aplicar por el gobierno nacional, proponía mejorar las opciones de los aportantes a las AFJP, incentivando, como inversión de bajo riesgo, un plazo fijo provisional. Ese plazo estaría apartado del circuito especulativo, de forma que cualquier aportante pudiera elegir esta opción en lugar del menú hoy disponible.

(*) Presidente de la Comisión de Economía del Centro Argentino de Ingenieros.

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