11 de diciembre 2001 - 00:00

Alivio: cede el dólar en casas de cambio a $1,10

Fue más calma la jornada ayer en el mercado cambiario, con el dólar paralelo operándose a 1,10 peso en las casas de cambio frente a 1,25 alcanzado el viernes. De todas maneras, se está lejos de la cotización oficial o paridad que marca la Ley de Convertibilidad por la ausencia de dólares billete en la plaza local. Gran parte de los ahorristas que habían atesorado dólares en los días previos a la crisis, y al no poder contar con pesos por el «Plan Freezer», los está volcando al circuito para atender gastos corrientes. Ayuda ahora la decisión del Banco Central de permitir la libre importación de billetes de la divisa norteamericana a las casas de cambio. Sigue siendo llamativa la dispersión de las cotizaciones: se pueden conseguir dólares a precios casi de convertibilidad en el Banco Nación del aeropuerto de Ezeiza, pero por cantidades limitadas.

La cotización del dólar en las casas de cambio experimentó ayer una sensible baja respecto de los valores operados el viernes, en medio de una jornada que careció del vértigo de los días previos.

En las principales casas de cambio de la City porteña, la moneda estadounidense se pactó a 1 peso para la compra y 1,10 la punta vendedora, cuando el viernes estos valores habían alcanzado los máximos desde los inicios de la convertibilidad: 1,15 y 1,25 peso, respectivamente.

Lentamente, la calma pareció retornar al mercado cambiario local. Los operadores señalaron que se evidenció una mayor oferta de la moneda estadounidense, mientras que la demanda fue levemente inferior a la del viernes pasado, aunque continúa a niveles inusuales.

Lo cierto es que en esto influyó una serie de factores. Uno de ellos fue la gran cantidad de pequeños ahorristas que, ante el anuncio de las nuevas medidas económicas, habían atesorado dólares, paulatinamente están comenzando a vender parte de ellos. Ocurre que, por las restricciones impuestas a la extracción de efectivo, fueron varios los que se vieron ante la necesidad de vender dólares para hacerse de los pesos suficientes para hacer frente a sus gastos habituales.

• Consultas

Además, otro factor que contribuyó a descomprimir la situación fue el hecho de que el Banco Central emitió el viernes un comunicado aclarando que las casas de cambio tienen libre importación y exportación de billetes. Durante la semana pasada, varias entidades habían restringido la venta de dólares, ante la confusión en torno a la reglamentación y mientras esperaban que saliera el comunicado en cuestión.

Alfredo Piano, presidente de la casa de cambio homónima, consideró que la situación «tiende a normalizarse» y agregó que ayer «fue un día mucho más tranquilo que el viernes», cuando, según graficó, «se vivió una especie de psicosis» entre la gente.

Con todo, aunque la jornada fue significativamente diferente de la del viernes, algunas casas de cambio continuaron acusando un faltante de la divisa estadounidense. Al igual que los días previos, en el microcentro las pizarras con la cotización del dólar permanecieron apagadas durante toda la jornada y las consultas se realizaron personalmente en el mostrador.

Además, se verificó una significativa dispersión en los valores pautados, dependiendo de la ubicación de la casa de cambio, la envergadura y el monto de la operación. La punta vendedora osciló entre 1,06 y 1,11 peso, aunque en operaciones «after hour» varios operadores señalaron que la tendencia era descendente y que se estaban manejando cifras en torno a 1,04 peso para la venta.

«La jornada estuvo mucho más tranquila. Se notó una mayor oferta y todo parece tender a normalizarse», explicó Daniel Pultrone, de Puente Hnos. «Algunos ahorristas se acercaron para preguntarnos cuánto les ofrecíamos por sus dólares, lo que es un buen síntoma», añadió.

Sin embargo, el peso continuó depreciándose en los mercados cambiarios de los países limítrofes. En Uruguay, la moneda argentina cotizó con una brecha de 7 pesos uruguayos entre la punta compradora y la vendedora. De esta forma, el peso argentino se operó a 7 pesos uruguayos para la compra y 14 para la venta, lo que representa una baja de 30% frente a los valores que detentaba la semana pasada. Pero estas cifras fueron puramente simbólicas, ya que las operaciones con pesos argentinos virtualmente desaparecieron. Las casas
de cambio se negaron a tomar la moneda argentina, y la única excepción fue el estatal Banco República.

Las escasas casas cambio que accedieron a tomar pesos argentinos lo hicieron por montos pequeños y para no perjudicar a los turistas argentinos que recién llegan o a los que están de paso y se dirigen hacia a Buenos Aires. Lo cierto es la moneda argentina actualmente vale casi la mitad de un dólar, que ayer cerró a 13,70 pesos uruguayos.

«Dejamos de tomar pesos argentinos, porque en plaza no hay cobertura y en el exterior no lo pueden pagar», explicó un operador de Gales Casa Bancaria a la agencia «AFP».

La misma explicación fue dada por Exprinter e Indumex, que junto con Gales son las principales casas cambiarias del Uruguay.

«Sólo se compran pocas cantidades a turistas para no dejarlos a pie» durante su visita a Uruguay, señaló, por su parte, un operador de la mesa de cambios del Banco República.

Según la agencia «AFP», los pasajeros de las líneas fluviales que unen los puertos argentinos con Uruguay, a través del Río de la Plata, se encontraron, además, con la desagradable sorpresa de que lo comercios de los barcos no aceptaban pesos argentinos para sus operaciones.

• Rechazo

Asimismo, muchos comercios uruguayos, tradicionalmente abiertos para la recepción de dólares y divisas regionales, rechazaron los pesos argentinos. «Después no podríamos cambiarlos y nos quedaríamos con el clavo», explicó el gerente de una tienda en pleno centro de Montevideo.

Un cuadro similar se verificó en Brasil, donde el peso se toma a valores sensiblemente inferiores al dólar. Según pudo verificar este diario, tan sólo en las estaciones de servicio limítrofes a la Argentina, más concretamente en Foz do Iguaçú, el peso argentino ayer se aceptaba, pero a 1,95 real, cuando el dólar se encuentra a 2,36 reales.

«Las casas de cambio no tienen interés en comprar pesos argentinos, porque es una moneda que está en un período de indefiniciones», explicó a «EFE» desde San Pablo el jefe de cambio de Finambras, Eberth Soares.

En tanto, en la última semana, el peso perdió 60% de su valor en el mercado de divisas de Paraguay. La moneda argentina cerró ayer a 3.000 guaraníes paraguayos para la compra y 4.500 para la venta, lo que supone una depreciación de 35% respecto de la cotización del dólar (4.650 guaraníes).

La incertidumbre sobre la situación de la Argentina también alcanzó al mercado cambiario de Bolivia, donde el peso se cotizó con una depreciación de 7%, a 6,35 pesos bolivianos.

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