Amenaza bajar más el dólar (¿2,90?) y, curioso, aumentan los compradores: 60 millones por día

Economía

Persiste el nerviosismo en los mercados. No debería sorprender: no hubo ninguna señal para calmar a ahorristas más allá de que el conflicto con el campo ahora se encuentre en el Congreso y no en las rutas. Por si fuera poco, se complicó el contexto externo con la Bolsa de Nueva York en sus valores mínimos del año. Los ahorristas están comprando dólares en bancos y casas de cambio a un ritmo de 60 millones por día. Es cierto que ese monto llegó a ser de 90 millones hace dos semanas, pero también lo es que los traspasos se mantienen en un elevado ritmo.Desde el gobierno trascendió que el dólar no tiene piso y que eventualmente podría llegar a caer hasta $ 2,90. Esta herramienta de castigo al campo y a especuladores con un menor tipo de cambio no viene teniendo éxito. Más que castigo, se lo percibe como una oportunidad, casi un premio, a esta posibilidad de hacerse de dólares a 3,05 pesos (cierre del viernes en casas de cambio). Nada será lo mismo en lo políticotras este conflicto con el campo, pero tampoco en lo económico. El superávit comercial se está reduciendo, el ahorro fiscal está recorriendo igual sendero, y la actividad económica apunta a que sólo se crecerá 3% en 2009. Datos de recaudación impositiva antes quebrando récords, ahora sólo acompañan la suba de los precios al consumidor. Por ello, los dólares ya se convirtieron para el público inversor en una preciada mercancía, más allá de vaivenes que observe en el corto plazo.

La fiebre cedió unas líneas pero los ahorristas siguenhaciendo medicina preventiva protegiéndose bajo el amparo del dólar. Quizás alentados por la estabilidad cambiaria que estableció el Banco Central en su cruzada por castigar a quienes especularon en el mercado de futuros del dólar, y las mayores tasas de interés negativas. Pero lo cierto es que el flujo diario de compras del público se mantiene aún elevado en torno de los 60 millones de dólares.

Si bien se redujo en relación con los u$s 100 millones en los momentos de mayor nerviosismo de los mostradores de las sucursales bancarias como de las casas de cambio continúan recibiendo órdenes de compra de divisas. Estimaciones del mercado apuntan a ventas semanales cercanas a los 300 millones de dólares.

El desconcierto generado por el conflicto no resuelto luego de 3 meses con el campo, la marcada desaceleración de la actividad interna, que se mezclan con el malhumor reinante en el exterior, no hace más que espantar a los pequeños y medianos ahorristas que huyen de los plazos fijos y demás colocaciones para refugiarse en dólares billetes. Todo este cóctel se refleja en el creciente aumento de la prima de riesgo-país (el viernes superó los 614 puntos básicos liderando la región por encima de Venezuela y Ecuador), que encarece el financiamiento público y privado. Además, el costo de los seguros por default (negociados como «credit default swap») de la Argentina también superaron al de Venezuela y Ecuador al trepar a niveles de 6,6% (Brasil paga 1,15%). Al respecto, el vecino país gobernado por Lula da Silva ya ostenta un récord de 200.231 millones de dólares de reservas en el Banco Central (Martín Redrado dispone de 47.600 millones).

Los precios pagados por los dólares billetes en el mercado minorista se pactaron en $ 3,02 y $ 3,05 mientras que en el informal la venta se negoció a $ 3,08. Los ahorristas que se desprenden de sus pesos billetes o colocaciones financieras, no se ven seducidos por las mayores tasas de interés nominales que han llegado a niveles de 17% anual. Porque más allá de los índices oficiales los agentes económicos operan con una expectativa inflacionaria no inferior a 25% y 30% anual, de modo que los rendimientos ofrecidos en la plaza financiera son abrumadoramente negativos como para arriesgarse a un escenario de crisis política.

  • AFJP

    El crecimiento de los plazos fijos privados se explica por el accionar de las AFJP, que han depositado unos 900 millones de pesos a plazo aprovechando las mayores tasas. Por eso son los plazos fijos que se pactan a tasa Badlar de más de un millón de pesos a 30 días de plazo los que han mostrado una recuperación en las últimas semanas.

    En cambio, los de pequeños y medianos inversores siguen cancelándose, salvo aquellos que los utilizan como si fuera una caja de seguridad «gratis» más un pequeño rendimiento.
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