17 de diciembre 2001 - 00:00

Antes DOLARÍCESE ahora USE BONOS

Es importante para este diario advertirle al público menos informado qué puede ocurrirle. Por eso publicamos el viernes 30 de noviembre lo que vendría ese fin de semana: la inmovilización de los depósitos. Los grandes operadores ya los habían retirado. Los medianos y pequeños fueron los que hicieron colas, abarrotaron ese viernes los bancos y lograron salvar 1.700 millones de dólares. Era justo que ellos también tuvieran esa oportunidad.

Luego, el miércoles 5 de diciembre, le dijimos a ese público: «Dolarícese». Y fue adecuado. ¿Qué le aconsejamos ahora?
No se guíe mucho por seudoexplicaciones sobre dolarización y qué ocurriría (por caso con gruesos errores como la que brindó ayer el matutino «Clarín»). Tampoco en declaraciones como las del nuevo titular del radicalismo, Angel Rozas, contra la dolarización.

Rozas sabe, como los especialistas, que la dolarización ya no depende de declaraciones de políticos sino del movimiento del propio público y de algunas posibilidades técnicas aún en juego. Rozas declaró su oposición para «salvar la ropa» y quedar bien con Raúl Alfonsín, que siempre se opuso a dolarizar aunque, simultáneamente, ayudó al déficit del Estado, asustó a inversionistas, desalentó esfuerzos y contribuyó a dejar caer la economía de tal manera que ahora precisamente llega como salvación la dolarización.

Consejos

Para vigilar sus intereses tengan en cuenta estos consejos:

Puede haber dolarización con «devaluación corta» o con «devaluación amplia».

Si es «amplia» poco puede hacer más allá de atesorar los dólares que tiene y casi no tener pesos billetes. Esta devaluación «amplia» se haría aprovechando que los fondos están inmovilizados en los bancos, aunque puede trasladarlos de un banco a otro para pagos o compras, vía cheques. Para una devaluación «amplia» primero se «pesificaría». O sea la totalidad de los depósitos en bancos
en dólares y las deudas y acreencias en esa moneda se pasarían obligatoriamente a pesos (lo que hizo otro gobierno radical, el de Arturo Illia en 1965). Ya en pesos, se devaluaría 15%, 20% o 25%. Y de inmediato se dolarizaría los mismos fondos en los bancos. Por tanto si usted tiene inmovilizados 10.000 dólares con «pesificar» primero, devaluar y dolarizar después pasaría a tener 8.000 dólares (si devalúan 20%). Los tendrá seguros porque hay reservas para cubrir el circulante si hay una devaluación previa a dolarizar. Lo hay para cubrir el circulante (10.500 millones de dólares) no la totalidad de los depósitos de 60.000 millones en bancos que crean dinero a medida que retienen parte de lo que les depositan y prestan el resto a otro banco que hace lo mismo. Aquí el sistema confía en que una vez que se ha devaluado y a todos se les aseguró su tenencia en dólares --aun-que sean menos-no los van a retirar juntos del sistema bancario ¿Para qué si ya no es para ir a comprar dólares?

Repetimos, en esta devaluación «amplia» poco puede hacer teniendo los fondos aquietados en los bancos. Sí desear que la devaluación sea lo más baja posible, 15% o 20% porque eso perderá usted en términos de dólares.

La devaluación «corta» es que el Estado disponga que los salarios se paguen en dólares y los impuestos se cobren exclusivamente en dólares ¿A quiénes se devalúa aquí sin decirlo abiertamente? A todos los tenedores de bonos (LECOP, patacones, quebracho, etc.) porque ya no le venderán un patacón por un peso sino el equivalente de la devaluación (porque si el Estado sólo cobra en dólares no sirven los bonos para impuestos) ni los aceptarán las empresas de servicios salvo desagiados por la devaluación dado que esas empresas tampoco podrán pagar ellas sus impuestos al Estado con bonos.

Urgencia

¿Qué hay que hacer frente a una devaluación «corta» y posterior dolarización? Déle el más rápido uso a los bonos, compre, salde cuentas, pague servicios e impuestos. Gástelos, úselos, porque el que los retenga será el afectado por la devaluación.

Si viene devaluación «corta» o «amplia» y si se dolariza ya le aconsejaremos qué hacer.

Que no se dolarice, ni devalúe, depende de 3 factores: un acuerdo político amplio, la aprobación de un presupuesto para el año 2002 con reales ahorros y sacrificios que esté dispuesta a apoyar la clase política y que para apoyar las dos anteriores medidas surja una ayuda retenida del Fondo Monetario. No confíe mucho en esto: piense que lo van a dolarizar con variante de devaluaciones.

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