Aparecieron más dólares y la cotización bajó a $ 1,08
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«Compré dólares a precios muy por debajo de los del viernes, que fueron un abuso», aseguró por su parte un ahorrista al filo de la jornada de ayer. «Si hubiera sabido esperaba un poco más, pero no podía correr riegos», se lamentó otro tras señalar que el viernes había adquirido dólares a precios muy superiores a los actuales ante el desconcierto que reinaba en la plaza.
Lo cierto es que en el descenso del dólar también está influyendo el hecho de que muchos ahorristas comenzaron a vender los billetes estadounidenses --ini-cialmente guardados «abajo del colchón»- para pagar sus gastos corrientes.
En tanto, el peso continuó deprecián-dose frente a la mayoría de las monedas de los países limítrofes. En Uruguay, se devaluó 30% desde el viernes y los comerciantes del país vecino que aún aceptan billetes argentinos lo hacen a regañadientes. Por caso, en el destino turístico preferido por los argentinos, Punta del Este, virtualmente desaparecieron los pesos, cuando hasta hace unos meses era una moneda con similar liquidez que el peso uruguayo. «No se aceptan pesos argentinos», fue la postal más repetida en los comercios del centro de la ciudad balnearia.
Sólo el estatal Banco República continúa operando con pesos argentinos, mientras que en las principales casas de cambio de Montevideo -Gales, Exprinter e Indumex-desde hace días que clausuraron las líneas con moneda argentina.
El peso argentino ayer se operó a 7 pesos uruguayos para la compra y 14 pesos para la venta, mientras que el dólar en el país vecino cerró a 13,70 pesos uruguayos. El mismo sentido, en Brasil el peso se cambió a 1,95 real en las principales casas de San Pablo. Ello implica una depreciación de 18% sobre la cotización del dólar (ayer cerró a 2,38 reales). «La verdad es que el peso quema, nadie quiere tomarlo, porque no hay precisiones sobre qué pasará con la economía argentina en el corto plazo», se sinceró el jefe de la mesa de cambio de una de las mayores financieras de San Pablo.




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