12 de diciembre 2001 - 00:00

Aparecieron más dólares y la cotización bajó a $ 1,08

El dólar se mantuvo ayer a niveles similares a los del martes y muy por debajo de los operados el viernes. En las principales casas de cambio de la City porte-ña la moneda estadounidense se pactó a 1,02 peso para la compra y 1,08 peso para la venta.

Aunque lejos del vértigo que se vivió el viernes pasado (cuando la divisa por momentos llegó a negociarse a 1,40 peso), la demanda continuó a niveles inusuales, con predominio de ahorristas que buscaron cubrirse comprando dólares.

Sin embargo, los operadores esperan que durante los próximos días la moneda estadounidense comience a estabilizarse en valores inferiores a los actuales. Particularmente, a partir de la entrada en vigencia de la norma del Banco Central que limita significativamente la apertura de cajas de ahorro. Concretamente, en la City estiman que el menor efectivo del que dispondrán los ahorristas irremediablemente se traducirá en una caída en la demanda de dólares, tal como ocurrió apenas lanzadas las nuevas medidas.

«Hoy (por ayer) fue un día más tranquilo que los anteriores. Registramos una mayor oferta de dólares y el mercado lentamente tiende a normalizarse», explicó Daniel Pultrone de Puente Hnos.

Con todo, la divisa estadounidense registró una gran disparidad en su cotización dependiendo de la ubicación de la casa de cambio, su envergadura y el volumen negociado en la operación. Entre las entidades más tradicionales del micro-centro se verificaron puntas de 1 peso para la compra y 1,12 peso para la venta.

No obstante, algunas casas continua-ron acusando un faltante de divisas. «No tenemos cotización vendedora del dólar porque no poseemos stock, sólo compramos. Desde el viernes nos quedamos sin billetes, porque tenemos inmovilizados los fondos depositados y sólo podemos sacar $ 250 por semana», admitió el jefe de operaciones de una importante casa de cambio de la City, quien señaló que esperaban poder normalizar hoy la situación.

«Compré dólares a precios muy por debajo de los del viernes, que fueron un abuso», aseguró por su parte un ahorrista al filo de la jornada de ayer. «Si hubiera sabido esperaba un poco más, pero no podía correr riegos», se lamentó otro tras señalar que el viernes había adquirido dólares a precios muy superiores a los actuales ante el desconcierto que reinaba en la plaza.

Lo cierto es que en el descenso del dólar también está influyendo el hecho de que muchos ahorristas comenzaron a vender los billetes estadounidenses --ini-cialmente guardados «abajo del colchón»- para pagar sus gastos corrientes.

En tanto, el peso continuó deprecián-dose frente a la mayoría de las monedas de los países limítrofes. En Uruguay, se devaluó 30% desde el viernes y los comerciantes del país vecino que aún aceptan billetes argentinos lo hacen a regañadientes. Por caso, en el destino turístico preferido por los argentinos, Punta del Este, virtualmente desaparecieron los pesos, cuando hasta hace unos meses era una moneda con similar liquidez que el peso uruguayo. «No se aceptan pesos argentinos», fue la postal más repetida en los comercios del centro de la ciudad balnearia.

Sólo el estatal Banco República continúa operando con pesos argentinos, mientras que en las principales casas de cambio de Montevideo -Gales, Exprinter e Indumex-desde hace días que clausuraron las líneas con moneda argentina.

El peso argentino ayer se operó a 7 pesos uruguayos para la compra y 14 pesos para la venta, mientras que el dólar en el país vecino cerró a 13,70 pesos uruguayos. El mismo sentido, en Brasil el peso se cambió a 1,95 real en las principales casas de San Pablo. Ello implica una depreciación de 18% sobre la cotización del dólar (ayer cerró a 2,38 reales). «La verdad es que el peso quema, nadie quiere tomarlo, porque no hay precisiones sobre qué pasará con la economía argentina en el corto plazo», se sinceró el jefe de la mesa de cambio de una de las mayores financieras de San Pablo.

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