Apuran ley que termina con "corralito"
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Por supuesto, no tiene nada que ver con la liberación que había propuesto el ex ministro de Economía Domingo Cavallo en un plazo de 90 días. En este caso, se trata de entregarles bonos en dólares a los ahorristas para que queden directamente fuera del banco.
Las discusiones pasan, fundamental-mente, por el costo fiscal que cada una de las decisiones podría acarrear. Este es el panorama que se analizaba ayer por la noche:
• Depósitos reprogramados: como hay $ 40.000 millones de plazos fijos en esta condición, sería necesario colocar bonos por unos u$s 28.000 millones (considerando que la conversión se realizará a $ 1,40. Según sostienen oficialmente, esto no tendrá costo adicional. Esto es así porque los bancos deberán entregar títulos del Estado que mantienen en cartera por un monto equivalente a los depósitos que optan por los nuevos bonos en dólares.
• Cuentas a la vista: en total hay $ 35.000 millones. Pero se estima que el dinero «sobrante» que puede potencialmente ir al dólar se acercaría a los $ 15.000 millones. Como la propuesta será que esos depósitos puedan utilizarse también para canjear bonos en dólares a $ 1,40, sería necesario emitir nueva deuda por unos u$s 11.000 millones.
«Es difícil que el Fondo acepte una propuesta así, porque se trata de deuda en dólares y de corto plazo, que es lo que se quiere evitar para el futuro», razonaban ayer en el Banco Central. Estos nuevos bonos en dólares tendrían un plazo de tres años y pagarían intereses semestralmente.
• Emisión clave
La emisión de bonos de mediano plazo en dólares y a un tipo de cambio especial de $ 1,40 es clave para convencer al depositante de que no retire rápidamente sus fondos del «corralito» y presione sobre el valor del billete. La posibilidad de canjear depósitos a la vista por bonos en dólares será, eso sí, totalmente voluntaria.
Otra alternativa, bastante más arriesgada, es liberar totalmente las cuentas a la vista sin opción de bonos de por medio. En este caso, según concluyeron ayer tras la larga serie de reuniones, el BCRA tendría que disponer de unos 5.000 millones de dólares de las reservas para evitar que el dinero que puede ir al dólar envíe la cotización a las nubes, explicaron.
En la ingeniería financiera que se está armando, no se excluye la posibilidad de incluir de alguna manera a las AFJP. Los fondos de pensión también tienen una gran cantidad de títulos del Estado y están en plena negociación para que esos préstamos garantizados que fueron pesificados sean reconvertidos a dólares.




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