En 2007, el riesgo-país de la Argentina se incrementó al punto de que ya está más cerca de países como Irak o Ghana que de Chile.
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Desde febrero hasta la fecha, el riesgo argentino subió más de 200 puntos básicos para posicionarse por encima de las 400 unidades. Gran parte de esta alza se debió a la manipulación por parte del gobierno de los índices elaborados por el INDEC. Esto fue tomado por los inversores institucionales como un default encubierto y le puso un nuevo piso al riesgo argentino de 300 puntos.
El indicador que elabora JP Morgan refleja la diferencia que existe entre el rendimiento de los títulos de un país con respecto de los bonos del Tesoro de los EE.UU., considerados, en teoría, los más seguros del mundo.
Sin embargo, según el economista Walter Morales, «parecería ser que el riesgo argentino debería ser más alto». Explica que si se toma en cuenta la colocación de deuda del Bonar X llevada a cabo la semana pasada, el índice elaborado por JP Morgan debería estar en más de 600 puntos. Esto se debe a que «el rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años está en 4,15%, mientras que el nuevo bono cerró en 10,5%, es decir, una diferencia de más de 600 puntos».
La semana pasada, Merrill Lynch informó que empezó a desprenderse de deuda de la Argentina y de Bulgaria con el objetivo de posicionarse en bonos de Irak, país que se encuentra en guerra desde 2003 y que tiene un riesgo-país de 628 puntos.
A pesar de que el país de Medio Oriente se ubica como el segundo más riesgosos, éste está empezando a atraer inversiones. Los analistas resaltan que un gran atractivo de Irak es que la producción de petróleo está cerca de los niveles previos a la guerra, de 2,8 millones de barriles por día. Además, se espera que se sancione la ley del petróleo -que actualmente se encuentra en el Parlamento- la cual decidirá el control sobre la tercera mayor reserva de crudo. Esta impulsará la inversión extranjera, con lo que se espera que el riesgo de este país continúe bajando.
Atracción
En cuanto a la principal economía de Latinoamérica, Brasil, ésta continua atrayendo inversiones. Esto se refleja en que su prima de riesgo está en torno a los 200 puntos, por debajo del Embi Plus, promedio de países emergentes del JP Morgan. Además, desde que estalló la crisis hipotecaria en los Estados Unidos, la aversión al riesgo por parte de los inversores hacia el país gobernado por Lula de Silva ha sido mínima. Mientras que el Embi Plus subió más de 50 puntos, el riesgo brasileño sólo lo hizo en 20 unidades.
Por su parte, Chile es considerado el país menos riesgoso de la región, con 136 puntos. Los analistas resaltan la política llevada a cabo en ese país en los últimos 20 años, que ha buscado expandir los mercados para sus productos. De esta manera, es el que cuenta con más tratados de libre comercio en el mundo.
Distinto panorama presentan Venezuela y Ecuador. Tanto el gobierno de Hugo Chávez como el de Rafael Correa incrementaron la intervención por parte del gobierno en el sector energético, ahuyentando, de esta manera, capitales con destino a nuevos proyectos de inversión. Así, el riesgo de estos países se encuentran entre los más altos de entre los emergentes.
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