«No hay ninguna posibilidad de confiscar los depósitos a plazo fijo, ni habrá devaluación ni dolarización.» Con expresiones contundentes, el gobierno buscó ayer inspirar confianza en los ahorristas y aventar temores generados ante una eventual dolarización de la economía.
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El vocero Juan Pablo Baylac debió esforzarse para cumplir la estratégica misión de negar que el gobierno tenga planeado confiscar los depósitos a plazos fijos de más de 30 mil dólares; ratificar que los empleados públicos van a cobrar el aguinaldo «en tiempo y forma» y aclarar que sólo se suspenderán algunos planes de competitividad para «garantizar la solvencia fiscal que exige el presupuesto 2002».
Baylac se repartió en explicaciones luego de la reunión de gabinete nacional que encabezó Fernando de la Rúa y que tuvo como eje central el llamado a una concertación y las gestiones de Domingo Cavallo ante el Fondo Monetario Internacional. «Todas las decisiones del gobierno, aun en la emergencia, están destinadas a garantizar los depósitos en el sistema financiero argentino», dijo Baylac para descartar la confiscación de los depósitos a plazo fijo.
Utilizando la expresión «viernes negro», el subsecretario de Comunicación sostuvo que el «sistema financiero ha sido muy eficiente, porque todos los argentinos saben que tienen el mismo valor de sus depósitos sumados a los intereses que tenían el 'viernes negro'».
El mismo tono enfático utilizó para afirmar que «de ninguna manera, el gobierno o las autoridades del Ministerio de Economía tienen previsto o llevarán adelante una acción destinada a confiscar depósitos en la Argentina». Al referirse al aguinaldo, garantizó la predisposición del gobierno a pagarlo, aunque lo supeditó a la recaudación, «como todos los pagos del Estado, desde la aplicación del déficit cero», destacó.
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