Luego de las reuniones con directivos del FMI en Estados Unidos, Domingo Cavallo manifestó que será necesario «un esfuerzo» de las provincias y volvió a insistir en su pedido para que hagan más eficientes sus economías y cumplan con la Ley de Déficit Cero. Los dichos del ministro fueron recibidos con preocupación por algunos gobiernos, quienes están atentos a que la Nación cumpla con el Pacto Fiscal y asegurán que, de todos modos, el ajuste ya está hecho. El recorte del presupuesto nacional para 2002 sería de $ 4.000 millones y esto incluye reducciones en varias partidas que corresponden a las provincias, sobresaliendo el caso de la coparticipación federal impositiva, que tendrá un recorte de 13%, tal cual ya aceptaron los gobernadores en el Pacto Fiscal firmado durante el último mes. Ahora Cavallo expresa la necesidad de este «esfuerzo» de las provincias para salvar al país del default, pero en algunas administraciones están seguros de que no podrían ajustar más de lo que ya previeron tras pactar que sus coparticipaciones sean reducidas 13% en 2002 y que una buena parte de ésta les llegue en LECOP.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Acorde con las diferentes necesidades y urgencias de cada distrito, ya fueron lanzadas algunas medidas para recortar gastos en 2002, pero esto fue pensado en el marco de la Ley de Déficit Cero y el posterior Pacto Fiscal. Un esfuerzo adicional no sería bien visto en parte del país. A esto hay que sumar que desde hace más de una semana existen quejas desde varios Ejecutivos provinciales alegando que Nación no está cumpliendo el Pacto Fiscal y ni siquiera estaría enviando con regularidad los LECOP como parte de la coparticipación.
A partir de estos puntos, desde provincias consultadas por Ambito Nacional se desprende la certeza de que la tensión con Nación se mantiene y que Cavallo no podrá simplemente solicitar el apego al déficit cero si no cumple los acuerdos contraídos hacia adentro del país. Esta impresión se hace extensiva tanto a los gobiernos de la oposición como a los oficialistas.
Por ejemplo, en Chaco -gobernada por el presidente de la UCR, Angel Rozas-ya tienen en claro que no harán un ajuste por sobre el ajuste. Fuentes del gobierno transmitieron que ya tiene planificada y en evaluación una serie de medidas -dicen que son entre 100 y 200- para cortar privilegios salariales y hacer más austera la política en los tres poderes, pero que sería difícil intensificar el achique ante un nuevo pedido de Nación.
Córdoba, una de las provincias grandes gobernada por el PJ, ya tiene pensado un ajuste de $ 300 millones para 2002, lo que significará la eliminación de contratos del Estado, recortes de 20% en sueldos y puesta en práctica de planes de jubilación anticipada. Este sería el límite para esta provincia, que prevé un déficit de $ 250 millones al finalizar 2001 y cuyas recaudaciones mermaron un promedio de 10% por mes con respecto a 2000.
Desde Salta -una de las provincias más fuertes dentro del Frente Federal Solidario, movimiento interno del PJ que hoy se muestra como el más constestatario-, fuentes del gobierno expresaron que no harían un nuevo ajuste a nivel local, ya que este tema fue discutido y puesto en práctica tras el Pacto Fiscal, significando un recorte de $ 78 millones para el presupuesto 2002. Además, no dudaron en señalar que temen por la puesta en práctica del Pacto Fiscal por parte de Nación: «Sabemos que ya están incumpliendo con muchas provincias», manifestaron.
En Neuquén, el único distrito gobernado por un partido provincial -el Movimiento Pupular Neuquino-, sería una jugada dificil ajustar más de la cuenta.Ya prevén un recorte de $ 165 millones para el próximo año y al gobernador Jorge Sobisch se le está complicando más de la cuenta que la Legislatura apruebe el uso de LECOP para el pago de sueldos.
Dejá tu comentario