La Comisión Nacional de Valores autorizó ayer la creación de un panel especial de negociación para los mercados bursátiles que deseen recibir la cotización de los Certificados de Depósitos Reprogramados (CEDRO). De esta forma, se avanzó con la alternativa de poder vender los plazos fijos en el mercado secundario.
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Esta posibilidad está incluida en el decreto que flexibiliza el «corralito». Entre otras posibilidades, el CEDRO también podrá ser mantenido por los ahorristas, que a partir de enero de 2003 comenzarán a cobrar el dinero que quedó atrapado en el «corralón» de 12 a 24 cuotas.
Asimismo, el organismo dispuso que la liquidación de la operación debe realizarse «el mismo día de su concertación». La idea es que el ahorrista que desee vender su depósito en la Bolsa pueda conseguir el mismo día el dinero.
La operatoria -que se canalizaría en forma mayoritaria a través de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires- busca reemplazar la venta de certificados que se produce de manera informal a través de entidades que operan fuera del sistema financiero. El descuento para los ahorristas oscila entre 20% y 25% sobre el valor nominal del certificado más el ajuste por el CER.
Por su parte, las entidades deben inscribirse en el Registro Escritural de los Depósitos Reprogramados que habilitará la Caja de Valores. Será el requisito para que los ahorristas puedan vender en Bolsa sus certificados.
Se estima que los principales interesados en comprar estos certificados serán las empresas cotizantes, ya que con los mismos se puede cancelar deuda con los bancos obteniendo un importante descuento al momento de la compra.
Además, los bancos no tendrán que realizar presentaciones ni trámites especiales para quedar habilitados. Simplemente, cumplir con el régimen informativo que exige normalmente el Banco Central. En ese sentido, no deberán solicitar la solicitud de autorización de oferta pública para que coticen los depósitos reprogramados.
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