Alentadas por un importante aumento ayer de las consultas para comprar 0 Km con plazos fijos, las automotrices se reunirán hoy para definir qué política adoptarán con este nuevo mecanismo de venta.
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En las concesionarias se vivió ayer una escena poco usual desde hace más de dos meses: la visita de potenciales clientes. La decisión del gobierno de flexibilizar el «corralito» volcó a las agencias de ventas a numeroso público que ve en este sistema una forma de recuperar de alguna manera sus depósitos.
Sin embargo, el problema que enfrentaron tanto vendedores como compradores fue la falta de información. Las consultas de los agencieros a los bancos no tuvieron respuestas ya que las entidades financieras decían desconocer los detalles del mecanismo.
«Por fin tuvimos un día con algo de movimiento porque las ventas estaban totalmente paralizadas. Pero mucho no pudimos hacer más que mostrar los autos y manejar algún precio porque no se sabe cómo se va a instrumentar todo esto», dijeron en una concesionaria.
Después de vender poco más de 3.500 autos en enero (el nivel más bajo en 40 años), las automotrices esperan ahora recuperar parte de la demanda mediante los ahorristas que quedaron con sus depósitos atrapados en los bancos. Aunque esto sólo servirá como un pequeño respiro para las empresas del sector.
Actualmente, en su mayor parte las terminales están paradas y son pocas las que están produciendo a un ritmo mínimo para cumplir con algunas exportaciones.
Esta situación no se revertirá con la liberación de los plazos fijos porque la mayor demanda no cubrirá la caída de las ventas que son de 80% respecto del año pasado. «Sólo compensará las no ventas de los últimos meses», dijo el directivo de una automotriz. De hecho, en las próximas semanas se empezarán a producir una ola de despidos para ajustar la estructura productiva al mercado que se espera para este año que llegaría a 100.000 unidades en un cálculo optimista.
A esto se sumará el ajuste en los precios que las empresas comenzaron a realizar esta semana para adecuar los valores a la devaluación del peso. Actualmente, los precios están fijados a cuándo el dólar pasó a valer $ 1,40. En ese momento, las automotrices realizaron un ajuste de entre 20% y 40% en pesos. Ahora, deberán equipararlos a valor del dólar que supera los $ 2.