14 de julio 2003 - 00:00

Avanza idea de dar nuevo subsidio a los deudores

Avanza idea de dar nuevo subsidio a los deudores
El gobierno madura la decisión de no cargar sobre los deudores bancarios el incremento del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), que llegaría a 15% en el transcurso de ocho meses. De esta forma, no habría incrementos ni de capital ni de cuotas para los individuos y el Estado se haría cargo de compensar a los bancos por la diferencia, a través de la emisión de nuevas deudas.

Aunque no resulta fácil hacer cálculos respecto del impacto que esta medida tendría sobre las arcas estatales, puede efectuarse una primera aproximación. El monto de las deudas pesificadas ascienden actualmente a unos $ 13.000 millones, considerando créditos hipotecarios, prendarios y personales (ver nota aparte). El 15 por ciento de ese total (que es el incremento esperado del CVS) llega a unos $ 1.950 millones, aunque la cifra probablemente termine siendo inferior.

En la práctica, la posibilidad que está ganando más fuerza en círculos oficiales implicaría un nuevo subsidio para los deudores bancarios, que ya se beneficiaron por la pesificación uno a uno y por la no aplicación del CER en el ajuste de los créditos
.

Otra alternativa que se estuvo barajando el fin de semana fue que los $ 200 que se agregaron al sueldo no sean considerados como cómputo para el CVS. Pero, en principio, esta idea fue considerada «poco seria» desde el Palacio de Hacienda, que además alertó por la reacción negativa que esto ocasionaría en los bancos.

Durante el fin de semana, desde el gobierno se ocuparon de aclarar que se buscaría algún paliativo ante la posible indexación de 15% en el capital de los créditos pesificados. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró ayer que «uno no puede tener un crédito donde el capital puede ser infinitamente mayor que el bien que ha comprado». El funcionario se reuniría mañana con el titular de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados, Rodolfo Frigeri, para analizar posibles modificaciones al esquema actual.

•Normativa

Según la normativa vigente, los créditos originalmente en dólares que fueron pesificados en febrero de 2002 se ajustan según la evolución del CVS, un índice que reemplazó a la aplicación del CER (que sigue la marcha de la inflación). La explicación fue que el público debe pagar cuotas más altas sólo si se produce un incremento de salarios.

Con la decisión del gobierno de transformar en «remunerativo» los $ 200 que ya habían sido asignados (pero hasta ahora con el carácter de «no remunerativo»), se calculó que el impacto en el CVS se acercaría a 15%, impactando directamente en el capital del crédito que aún se adeuda
.

Esto implicaría un aumento notorio de las cuotas mensuales y, lo más complicado, que el público terminaría debiendo un monto muy superior al capital pese a que ya pagó una gran cantidad de cuotas. También el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, se comprometió a buscar «una solución» a esta situación.

En la primera reacción, los banqueros se mostraron favorables a aceptar una compensación por parte del Estado en vez de que se cargue el peso sobre los deudores. El presidente de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la Argentina (Abappra),
Carlos Heller, explicó que «en principio, estaría de acuerdo con esta posibilidad. Pero es clave que las compensaciones salgan rápido y no sigan demoradas en el Congreso».

En el gobierno ya está hace más de dos meses el proyecto por el cual se compensa a los bancos por el ajuste de los créditos según la evolución del CVS en vez del CER. Según los cálculos preliminares que manejan los legisladores, sólo por 2002 les correspondería unos $ 3.000 millones en bonos (BODEN 2011, en pesos) como compensación.

Para 2003 la situación es muy distinta. Como la inflación está bajo control, pero por otra parte subirá el índice salarial, el Estado no sólo no debería compensar a las entidades, sino que incluso los bancos deberían pagarle al gobierno por la diferencia
. Claro que si prospera la idea oficial, el aumento del CVS no recaería en los deudores, sino que pasaría a ser afrontada por las arcas públicas a través de mayor emisión de deuda.

Lo ocurrido después del anuncio de la transformación de los $ 200 como suma remunerativa del salario, demuestra que se trató de una medida por lo menos improvisada y poco consultada, por ejemplo con el Banco Central.
«No pensamos que una variación del CVS impactaría en el capital del crédito. Creíamos que sólo habría un leve incremento de las cuotas», fue el justificativo que esgrimieron altas fuentes de la Casa Rosada.

En principio, los más perjudicados por el aumento del CVS serían los trabajadores estatales, ya que no tuvieron aumentos salariales.

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