24 de octubre 2002 - 00:00

Banco Central prevé un dólar a sólo $ 3,60 para fin de marzo

El dólar para fin de marzo se ubicará en torno a los $ 3,60, según un informe interno del Banco Central al que accedió este diario. Ayer la moneda norteamericana cerró a $ 3,64 en casas de cambio y en los principales bancos, con una fuerte ganancia de reservas de u$s 58 millones para el Banco Central. Así, el valor del dólar para dentro de seis meses es prácticamente similar al actual y cercano al de $ 3,55 que se pronosticaba para diciembre próximo. En el Banco Central tienen con qué justificar ese pronóstico: las reservas internacionales se siguen incrementando y están por encima de los u$s 9.600 millones. Es un nivel muy elevado en función del circulante en pesos hoy en poder del público y empresas (las reservas cubren más del doble de ese circulante). De hecho, en el Banco Central aseguran que el valor del dólar podría ser menor en los próximos meses pero, prudentemente, optan por seguir ganando reservas. Todos estos cálculos descuentan que la Argentina logrará cerrar un acuerdo con el FMI en dos semanas, lo que es altamente probable. Para financiar al gobierno, sólo serían necesarios $ 3.000 millones de emisión, cuyo efecto sobre la cotización del dólar puede ser neutralizado sin demasiados problemas. Sólo una contingencia política inesperada puede crear cierto nerviosismo en la plaza. Precisamente por este motivo es que Lavagna no toma dos medidas que le exige el FMI: liberar completamente el "corralito" y eliminar los controles de cambio (límites a la compra y transferencia al exterior de divisas). Ello sólo podría hacerse con un panorama despejado de incertidumbres en el mediano plazo.

Banco Central prevé un dólar a sólo $ 3,60 para fin de marzo
El Banco Central estima que para el 31 de marzo próximo el dólar cotizará a $ 3,60, prácticamente a los mismos valores en los que se ubica hoy. «Si quisiéramos, inclusive el dólar estaría por debajo de esos niveles, pero no es ésa la política a adoptar», señaló ayer a este diario un alto funcionario del BCRA.

Las proyecciones que maneja la entidad que preside Aldo Pignanelli figuran dentro de un informe interno en el que se contemplan las principales variables que afectan la cotización de la moneda norteamericana, entre las que se encuentran el financiamiento al Tesoro hasta marzo, asistencia a entidades por iliquidez, liquidaciones de divisas de exportación, licitaciones de Lebac (letras del BCRA) y hasta la demanda de circulante por parte del público y empresas.

Las operaciones del dólar a futuro para seis meses se pactaron a $ 4,40 en Nueva York, con una tasa implícita (surge del rendimiento por la compra de dólar hoy y la venta a futuro) de 46% anual. Es bajo más si se compara que un Lebac a 180 días hoy ofrece un rendimiento anualizado de 82%.

Las expectativas de un verano absolutamente estable para el dólar en el BCRA se basan principalmente en que las reservas hoy están en u$s 9.600 millones las que más que duplican el circulante hoy equivalente a u$s 4.300 millones. Además están los siguientes factores: Dan por cerrado un acuerdo con el FMI. Esto es clave porque, más allá de evitar un default con organismos internacionales y su impacto negativo en el mercado cambiario, asegura un flujo de divisas por créditos de BID y Banco Mundial adicionales y que están pendientes a la espera de la firma de un acuerdo.

• En los próximos seis meses el déficit fiscal sería de aproximadamente $ 3.000 millones, los que deben ser financiados por el BCRA. No es un monto preocupante por la posibilidad de ser absorbidos con licitaciones de Lebac o incluso un eventual aumento en la demanda de dinero. Ya se llevan absorbidos $ 3.200 millones en Lebac y la intención del BCRA es estirar los plazos de estas Letras.

• Al igual que el acuerdo con el FMI, no prevén en el BCRA un impacto en el dólar por el acercamiento a la fecha de las elecciones. Pero sí un agravamiento de la crisis de Brasil es un factor que puede acercar nerviosismo a la plaza local.

•Depósitos

La estabilidad cambiaria precisamente es lo que está motorizando una suba en los depósitos en pesos. Además, a ello se suma el gradual estiramiento en los plazos de colocación de dinero en los bancos, los que obviamente tardarán en ubicarse en los niveles previos al lanzamiento del «corralito». El optimismo imperante en el BCRA es tal que hasta aseguran que el valor del dólar podría ser inferior claramente a los 3,60 pesos mencionados, pero desde Economía, Roberto Lavagna se muestra reacio a aceptar una caída mayor del dólar. La razón: prefiere seguir acumulando reservas para enfrentar tiempos de crisis y, con un dólar en baja, le cae inmediatamente la recaudación de las retenciones a las exportaciones.

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