El Banco de Japón (BoJ, Banco Central) redujo inesperadamente su tasa directriz, dejándola en un abanico de 0,0% a 0,1%, reanudando su política de tasa cero para luchar contra el alza de su divisa, el yen, y contra la amenaza de la deflación.
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Al situar su tasa en una horquilla de 0,0% a 0,1%, contra 0,1% desde diciembre de 2008, el BoJ ofrece una tasa efectiva de cero, algo inédito desde hace cuatro años. Los nueve miembros del comité de política monetaria tomaron la decisión unánimamente en su reunión mensual.
"El banco va a mantener su política de tasa virtualmente de cero hasta que considere que la estabilidad de los precios esté a la vista", precisó la institución en un comunicado.
Criticada por no haber reaccionado con la debida celeridad para frenar el alza del yen frente al dólar, el BoJ se encontraba bajo presión desde hacía varias semanas.
Su diagnóstico económico también fue tachado de excesivamente optimista, tras la publicación de estadísticas y la aparición de diversas señales que confirmaron la fragilidad de la recuperación iniciada a mediados de 2009.
El banco central, que admitió una desaceleración de la actividad económica, decidió asimismo extender sus medidas para otorgar liquidez y facilitar de ese modo los préstamos a las empresas y los particulares.
Bajo la presión del gobierno japonés, el BoJ decidió concretamente adoptar un nuevo dispositivo de compra de obligaciones y otros activos financieros por 5.000 millones de yenes suplementarios ( 44.000 millones, u$s 60.000 millones de dólares).
"Pese a que la economía japonesa dé señales de recuperación moderada, el ritmo tiende a desacelerarse, en parte por la caída de la actividad en el extranjero y por el impacto del alto nivel del yen sobre el ánimo de los empresarios", explicó el Banco Central.
Comparado con el diagnóstico de julio pasado del propio BoJ, "la tasa de crecimiento va a ser probablemente más baja de la esperada", advirtió.
Los inversores y la Bolsa de Tokio, así como empresarios y miembros del Gobierno, saludaron inmediatamente las decisiones del Banco Central japonés. La Bolsa de Tokio terminó la sesión del martes con una importante alza de 1,47%.