20 de febrero 2003 - 00:00

Bancos argentinos liberan parcialmente los depósitos del 'corralón'

Con la finalización del “orralito”en diciembre pasado un año después de su entrada en vigencia los bancos locales dieron el primer paso hacia la recreación de un ambiente menos hostil para sus maltratados clientes. El levantamiento de las restricciones al retiro de efectivo de las cajas de ahorro y cuentas corrientes se llevó a cabo sin mayores problemas, con tasas de interés relativamente elevadas y un tipo de cambio estable que persuadió a la mayoría de los depositantes a no “scapar”al dólar. Aumentaron las señales de confianza por parte del público y los bancos lograron consolidar su mejor situación de liquidez.

Sin embargo, aún existen depositantes no voluntarios en el sistema financiero argentino: los tenedores de los CEDROs, creados con la pesificación y reprogramación de los depósitos. En este ambiente más benigno, algunas instituciones han decidido ofrecer a estos depositantes no voluntarios atrapados en el “orralón”una liberación total o parcial de sus fondos. Debido a que los montos liberados son el resultado de la conversión de los dólares originales a pesos a una paridad de 1,4 y luego indexados según la inflación, dado el actual tipo de cambio, los depositantes cuyos fondos fueron liberados enfrentan una pérdida de aproximadamente el 37% frente a sus depósitos originales en dólares; sin embargo, el poder adquisitivo de sus fondos muestra un incremento del 40%, lo que contribuye a mitigar los daños del efecto confiscatorio sobre sus ahorros.

Son diversos los incentivos para que los bancos decidan seguir este camino. Primero, este mecanismo les permite disminuir la preocupante dinámica de los amparos que han posibilitado que un creciente número de depositantes retire sus depósitos a su valor original en dólares, ya que, para poder disponer la liberación de fondos, los depositantes deben renunciar a sus derechos a ejercer acciones legales. En la misma línea de pensamiento, la reducción del saldo de los CEDROS en los balances de los bancos, implícita en la liberación de fondos anunciada, disminuiría la presión sobre los pasivos de los bancos si se produjera un fallo de la Corte Suprema dolarizando nuevamente los saldos actuales de los depósitos del 'corralón'. Por último, dado que los CEDROS deben indexarse según una tasa de inflación de difícil predicción sin tener como correlato partidas con idéntico mecanismo de indexación por el lado de los activos, devolver anticipadamente los depósitos reestructurados permite a las entidades reducir el significativo descalce en sus balances y flujos de fondos.

En este escenario, varios bancos consideraron que comenzar a recomponer las relaciones con sus clientes mediante la liberación de los depósitos no implicaba un costo excesivo. Hasta el presente, son bancos de capital argentino los relativos ganadores luego del reacomodamiento posterior a la crisis financiera los que han anunciado la total liberación de los depósitos reestructurados: Exprinter, Macro-Bansud, Credicoop, La Pampa, Comafi y Tucumán. Entre los participantes extranjeros, las sucursales locales de Citibank y BankBoston, como así también la subsidiaria argentina de Banca Nazionale Del Lavoro, decidieron una liberación parcial de los depósitos del 'corralón'. El total de fondos liberados asciende a aproximadamente 2.300 millones de pesos, lo que representa alrededor del 13% de los CEDROS en el sistema financiero.

En este contexto, la decisión de la mayoría de los bancos restantes con respecto a la liberación de los fondos está condicionada por las regulaciones del Banco Central sobre este tema. A pesar de haberse flexibilizado la semana pasada, la regulación aún exige acertadamente- que los bancos con redescuentos deban cancelar sus pasivos con el Banco Central por un monto equivalente a la liberación de los depósitos prevista. La mayoría de los participantes principales del sistema financiero han recibido asistencia significativa del Banco Central, incluyendo la mayor institución privada argentina, Banco de Galicia y Buenos Aires S.A., los estatales Banco de la Nación Argentina y Provincia de Buenos Aires, y las subsidiarias de los españoles Banco Santander Central Hispano, S.A. y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, S.A. Sin embargo, la decisión de estas entidades de no cancelar los redescuentos -y por lo tanto no liberar los depósitos- no obedece necesariamente a razones de liquidez, sino a la expectativa de que el gobierno eventualmente permita a los bancos cancelar los redescuentos contra las importantes carteras de títulos públicos en estado de incumplimiento en sus balances. Aunque esta medida de netear los préstamos y pasivos de distintos entes públicos el Tesoro y el Banco Central sería de extrema utilidad para reducir la exposición del sistema financiero a un gobierno en estado de incumplimiento, también implicaría un castigo relativo a los bancos no recurrieron a la ayuda del Banco Central o que no aceptaron comprar títulos públicos de un estado en franco deterioro. En este sentido, la adopción de una medida de esta naturaleza pondría una vez más de relieve los abundantes signos de moral hazard en la dinámica del sistema financiero argentino.

Standard & Poor's Ratings Services colocó sus calificaciones crediticias de contraparte de las instituciones financieras argentinas en la categoría de incumplimiento selectivo ('SD') el 3 de diciembre de 2001, luego de la decisión del gobierno de imponer límites a los retiros en efectivo, indicando que los bancos no habían devuelto los depósitos en las condiciones originalmente pactadas. La reestructuración de los depósitos que tuvo lugar durante el año 2002 (conversión a pesos, indexación según inflación, y extensión de los vencimientos) también implicó el incumplimiento de pago de las instituciones financieras argentinas. Al eliminarse las restricciones a los retiros de efectivo de las cuentas a la vista y una vez que pueda considerase definitiva la reestructuración de los depósitos lo cual está actualmente en discusión ante la posibilidad de que se concrete un fallo de la Corte Suprema contra la pesificación los depósitos en default se considerarán extinguidos. En este escenario, si el riesgo de un nuevo cambio en los términos y condiciones de los depósitos reestructurados disminuye, Standard & Poor's retirará a los bancos argentinos de la categoría 'SD' y a las obligaciones reestructuradas se les asignará nuevas calificaciones que reflejen la capacidad de los bancos de hacer frente a sus compromisos bajo los nuevos términos y condiciones.

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