BCRA continuará con tasas altas por la inflación
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El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, habla en el marco del Bloomberg Summit 2016.
En este sentido y haciendo un balance de los debates nacionales e internacionales de la década de los '90, el presidente del BCRA apuntó que "los tipos de cambio rígidos (como el de la convertibilidad) han sido pan para hoy y hambre para mañana".
Así, consideró que la "flexibilidad cambiaria" o flotación administrada de la moneda, junto con las metas de inflación, constituyen el sistema adecuado para establecer "un esquema macroeconómico más sostenible y mucho más apropiado para la economía argentina en el largo plazo".
Abundando en su argumentación, Sturzenegger reconoció que este tipo de salida a la situación de alta inflación, elevado déficit fiscal y estancamiento económico que vive Argentina, resulta un esquema "políticamente menos atractivo".
"Una estrategia de estabilización con tipo de cambio flotante y ancla monetaria puede implicar tasas de interés eventualmente algo mayores y un comportamiento menos expansivo del consumo durante la fase inicial, pero permitirá luego una recuperación en el marco de una mayor sostenibilidad macroeconómica", dijo al describir el momento por el que atraviesa la economía argentina.
Por eso, una vez más, rechazó una intervención sistemática del Central en el mercado de divisas para incidir sobre el tipo de cambio, una política a la que calificó de "un intento de tomar otro atajo más, persiguiendo resultados efímeros sin el sustento de bases duraderas".
Llegado a este punto, Sturzenegger ligó su política monetaria a la política fiscal del Gobierno y aseguró que "no hay posibilidad de un régimen monetario estable si no viene acompañado de una política fiscal que permita a la autoridad monetaria concentrarse en su trabajo de estabilización nominal".
Al respecto, recordó que la autoridad monetaria está acompañando "un proceso de ordenamiento fiscal gradual", en el marco del cual el Ministerio de Hacienda y Finanzas recibirá este año del Banco Central una transferencia de 160.000 millones de pesos, equivalente al 2% del PIB, lo que supone una reducción del 30% respecto al financiamiento monetario del año pasado que fue de 178.000 millones, equivalente al 3,1% del PIB.
Tras realizar un detallado balance de las medidas de levantamiento del "cepo cambiario", una mayor contracción monetaria a través de las Letras del BCRA (Lebac) y del manejo cuidadoso de la herencia de exposición a futuros de la anterior gestión, Sturzenegger aseguró que en los próximos meses se concluirá con los pagos de esos contratos a futuro concretados durante la gestión de Alejandro Vanoli.
Al ser consultado por las reservas internacionales, el titular del Central respondio que "el tema no me preocupa. Las reservas pierden un poco de relevancia" en el actual contexto de política monetaria tras la eliminación del "cepo" y de mayor confianza en la nueva gestión.
Sobre el tema, precisó que lo que sí le preocupa es que dentro de las reservas del Central están los encajes en dólares de los bancos, que suman 8.000 millones. Dijo que tener "parado" ese monto "es un desperdicio" y que sería muy bueno "aplicarlos a la inversión productiva" por parte empresas exportadoras que generan ingresos en dólares y podrían aprovechar las bajas tasas de interés que cobran hoy los bancos por préstamos en esa moneda.




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