13 de enero 2003 - 00:00

Blejer: "Acuerdo con FMI no da confianza"

El ex titular del Banco Central, Mario Blejer, señaló que el acuerdo que se está negociando con el FMI «no alcanzará para recuperar la confianza de los mercados, porque no se incluyen las cuestiones básicas que siempre están presentes en este tipo de negociaciones». Sin embargo, de acuerdo a su visión, igual será útil para «no dejarle al próximo gobierno una montaña de vencimientos impagos».

Blejer, que ahora ocupa un importante cargo ejecutivo en el Banco de Inglaterra, consideró que la Argentina tiene buenas perspectivas de crecimiento para 2003: «Es clave despejar el horizonte electoral para eliminar elementos de incertidumbre», explicó.

También se pronunció a favor de la política que está siguiendo el nuevo presidente del BCRA, Alfonso Prat-Gay, de eliminar gradualmente las restricciones cambiarias, porque «todo lo que ayude a transparentar el mercado es positivo».

A continuación, el diálogo que el ex titular del Central mantuvo con Ambito Financiero desde su oficina en Londres:

Periodista: ¿Cómo evalúa esta etapa de la negociación con el FMI?


Mario Blejer:
Todo indica que se está en la recta final. Pero no tiene las características tradicionales sino que sólo se busca renegociar vencimientos para que la Argentina no entre en default con los organismos multilaterales. Hay una distancia muy larga como para considerar esto como un acuerdo como los que tradicionalmente define el FMI.

P.: ¿Qué le estaría faltando a la negociación?


M.B.:
Los acuerdos tradicionales incluyen un programa financiero y medidas estructurales, que ahora no figuran. Hay sólo un par de condicionamientos, como una meta de superávit fiscal primario y algún tipo de pauta monetaria que se controlará regularmente. Pero el resto de los condicionamientos que se venían discutiendo en su momento, no fueron incluidos. Por lo tanto, esto no puede ser considerado siquiera un programa. Se trata de un entendimiento, que permitiría al nuevo gobierno asumir sin otro default.

•Utilidad

P.: ¿Cree que el FMI avala la actual política económica del gobierno?

M.B.:
No se puede inferir en este probable entendimiento una indicación de que el Fondo esté de acuerdo con las políticas macroeconómicas de la Argentina. Por lo tanto, la firma no mejorará en absoluto la visión o la confianza de los mercados en el país. Servirá, eso sí, para evitar que se deteriore aún más si el gobierno entra en default con los restantes organismos multilaterales.

P.: ¿Qué puede ocurrir si el viernes no se cierra el acuerdo y la Argentina incumple tanto con el FMI como con el Banco Interamericano de Desarrollo?


M.B.:
Si el viernes no se firma, pero se hace en diez días es más o menos lo mismo. No es tan importante el día. Lo importante ahora es que el gobierno no deje una montaña de atrasos con los organismos. Pero esto no debe hacer perder de vista que en algún momento debe negociarse un acuerdo con el FMI en serio. Ese acuerdo, que le tocará negociar al próximo gobierno, será el que permitirá renegociar la deuda con los acreedores privados.

•Inestabilidad

P.: ¿Cómo ve la posición del staff del Fondo, que se mostró muy duro en toda la negociación?

M.B.:
Ellos señalan que en las condiciones actuales no están dadas las condiciones para firmar un acuerdo con la Argentina. Este gobierno tiene un horizonte muy corto, de pocos meses. Hay mucha inestabilidad todavía por el marco político y no se dan los elementos para un acuerdo tradicional.

P.: ¿Qué opina de la evolución del mercado cambiario y la futura cotización del dólar?


M.B.:
El problema es que no se sabe cuál es la tasa de equilibrio del dólar, porque el país está en default y hay restricciones para adquirir divisas. Es cierto que se fueron flexibilizando, y eso está bien, pero todavía quedan muchas. La más importante es que las empresas y el público tienen limitaciones para adquirir divisas.

•Elecciones

P.: ¿Qué hace falta para que la estabilidad financiera y macroeconómica se transforme en crecimiento?

M.B.:
Un punto clave es que se vayan clarificando rápido las reglas de las elecciones: quiénes son los candidatos y tener certeza de las fechas. De esa forma, habrá menor riesgo de que la transición política provoque ruido en la economía. El proceso que se vino dando sentó las bases para que haya una recuperación. Se tocó el piso en varios rubros de la actividad económica y en otros la situación se va normalizando. La segunda mitad de 2003 debería ser mucho mejor que la primera, que a su vez es sustancialmente mejor que lo ocurrido el año pasado.

P.: ¿Se anima a calcular cuánto puede mejorar el PBI este año?


M.B.:
Es muy difícil pronosticarlo. De todas formas, los números de crecimiento que se den este año son casi irrelevantes, porque se está comparando con un año desastroso, como fue 2002. Lo relevante será ver si hay un incremento de la inversión, si se recupera el crédito o la evolución de las exportaciones, que el año pasado estuvieron prácticamente planchadas pese a la devaluación.

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