La buena, es que al cierre el Bovespa había remontado 1,4% respecto delmínimo de la jornada. La mala es que aun así el Bovespa quedaba marcando unabaja de 3,02%, merced al cierre en
14.420,72 puntos. Como resulta fácil adivinar, en lo peor de la jornadael retroceso era de 4,38%. El problema es que si bien el mercado se derrumbó enel inicio como las demás Bolsas de la región, el mínimo no se marcó entonces,sino pasada la media rueda, dando idea que esto obedecía a un fenómenoBrasileño más que a uno de naturaleza global. Si bien no rompimos aún losmínimos del año, nos acercamos a los valores del 25 de mayo. Para destacar,sólo Petrobrás, que cerró con una mejora de 1% (casi parece un papel «yeta»).



