El resurgimiento de la inflación como un tema de preocupación viene dando desde principios de año un impulso adicional a la cotización de los títulos de deuda que ajustan por el costo de vida.
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Además, los bonos que actualizan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) resultan atractivos no sólo por garantizar el poder adquisitivo de los ingresos, sino también porque dentro de un contexto inflacionario el potencial incremento en la demanda de estos títulos puede implicar una rentabilidad adicional por variaciones de precios.
Entre los papeles emitidos luego del default, el BOGAR 2018 acumuló sólo en los dos primeros meses del año una suba cercana a 15%. Por su parte, el PR12 alcanzó el pasado 7 de marzo un máximo en $ 150, con lo cual quien haya adquirido este título en diciembre y lo haya conservado hasta esa fecha, obtuvo sin contar el pago de intereses una ganancia en torno a 16%. En tanto, el BODEN 2008 había subido hasta el pasado 4 de marzo casi 8% desde principios de año.
• Atractivo
Según consideró Juan Ignacio Gómez Vega, economista del site Invertironline, «los bonos emitidos en pesos ajustados por CER tienen el atractivo combinado de proteger el capital contra la inflación, pagar una tasa de 2% por encima de la suba de precios y, en muchos casos, aún no están cotizando a la par, brindando una potencial ganancia por apreciación».
No obstante, tras el éxito del canje de deuda, y debido a la decisión del gobierno de ofrecer el ajuste por CER en los nuevos títulos, entre el 4 y 10 de marzo hubo un notable cambio en la tendencia de los bonos posdefault.
El motivo del giro dejó en claro que cuando los títulos del canje salgan al mercado a partir del próximo 1 de abril habrá una clara preferencia por estos bonos a pesar de su mayor plazo.
De acuerdo con los valores de cierre del viernes pasado, el BOGAR 2018 recortó la ganancia acumulada desde fin de 2004 a 12,25%, la suba del PR12 cayó a 14,57% y la del BODEN 2008 a 5,8%. Gómez Vega sostuvo que «la ventaja de los bonos ajustables por CER contra los plazos fijos que también se actualizan por al inflación es que poseen una tasa más alta y, además, brindan liquidez en cualquier momento, al no tener que esperar el plazo mínimo de nueve meses que fija el Central».
• Retorno
Otros títulos posdefault que ofrecen la cobertura contra la inflación son tambiéndentro de la serie de BOCON, el PRE8 y el PRE9, que devengan además una tasa interna de retorno cercana a 3,3% y 5,5%, respectivamente. Por el contrario, el economista de Invertironline sostuvo que «como desventaja tienen el riesgo argentino y la posibilidad de registrar caídas de precios que reduzcan el valor del capital si se necesita salir antes del vencimiento de los títulos».