Guzmán se mide el martes ante el mercado tras el desplome de los bonos CER

Economía

Con escasos vencimientos semanales, buscará apenas $14.000 millones. Fuerte reducción de los plazos y foco en las tasas. Los inversores miran ahora la inflación y el déficit de mayo.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, tendrá que enfrentar esta semana una nueva licitación de deuda en pesos en medio de un clima de alta tensión en los mercados. En los primeros 10 días de junio se registró una persistente corriente de salida de Fondos Comunes de Inversión (FCI) de instrumentos financieros indexados, motivada por la desconfianza de los operadores. En el Palacio de Hacienda tomaron nota.

Esta semana, Economía va a tratar de testear a los inversores. El martes hará una licitación chica. Buscará solo $14.000 millones nominales, en instrumentos muy cortos. Unos $5.000 millones con vencimiento en julio, $2.000 millones en agosto, $2.500 millones en octubre, $2.000 millones en noviembre y $2.500 millones en diciembre. De ahí se verán las tasas de interés resultantes para la segunda subasta de junio, en la que deberá rollear vencimientos por $500.000 millones.

Según plantean analistas del mercado, no toda la inestabilidad de los bonos en pesos indexados se explica por cuestiones políticas. Mientras algunos creen que en las próximas jornadas los ánimos van a tender a normalizarse, tomando en cuenta que tras el castigo recibido los bonos ahora presentan un valor atractivo por su rendimiento implícito, otros todavía plantean fuertes temores mirando a los datos del frente fiscal.

La administradora de fondos MegaQM asegura que, si bien existen razones que avalan los temores, también plantea escenarios menos pesimistas. En principio, no todo se puede explicar en función de un potencial reperfilamento de deuda. Señala que, si la tendencia de los próximos meses es que la inflación se vaya estacionando en el nivel del 4% al 4,5%, el rendimiento de los bonos CER se asemejará a la de la tasa Badlar de plazos fijo. En tal escenario, sostiene que el Banco Central y el Tesoro se verían compelidos a adoptar mayores regulaciones que obliguen a canalizar la liquidez hacia los instrumentos del Gobierno.

Por otro lado, la propia dinámica del Ministerio de Economía de ir haciendo emisiones atendiendo la demanda de los inversores por instrumentos cortos indexados, hace temer por una sobreoferta. Es decir, la abundancia de papeles que presiona las cotizaciones a la baja. MegaQM también considera que por la necesidad de pesos para el pago de aguinaldos y subas salariales de paritarias, puede haber empresas presionadas a desarmar posiciones. La semana pasada hubo operaciones de ese tipo de organismos públicos. En relación a un reperfilamento, la administradora estima que, a diferencia que en 2019, cuando había el equivalente a u$s25.000 millones de no residentes y el ministro de entonces, Hernán Lacunza, decidió postergar vencimientos, ahora hay solo unos u$s2.300 millones.

Otra administradora, AdCap, abre la posibilidad de un escenario en el que los inversores decidan volver a posiciones en bonos indexados en función del bajo valor y el potencial rendimiento implícito. “Los bonos CER se negocian en valores atractivos luego de la corrección y ante las desancladas expectativas inflacionarias. Sin embargo, recomendamos posiciones cautas ante la incertidumbre que podría continuar en las próximas ruedas”, sostiene.

La consultora LCG dice por su lado que “la deuda en pesos cayendo más de 20 puntos en forma diaria pone en una situación difícil a la Secretaría de Finanzas de cara a la próxima licitación”. Agrega que para el BCRA no sería difícil “salir a elevar artificialmente el precio, pero el cambio de humor ya está instalado en el mercado”. Así, considera que “las dudas acerca de la solvencia fiscal no serán erradicadas fácilmente”. Para la consultora, habrá que seguir de cerca el dato de la inflación de mayo y el del déficit fiscal del mes pasado, que se conocerá el 20 de junio. Ahí quedaría definida la trayectoria.

Otra administradora, GMA Capital, subraya que en las siete ruedas de junio, $59.900 millones abandonaron los Fondos Comunes indexados y $19.000 millones los fondos con rescate a 24 hs.

En tanto, la consultora Inveq estima que “ante cotizaciones en baja en el mercado secundario, el Tesoro tendrá que buscar la forma de incrementar los incentivos por la deuda local que deba refinanciar y además obtener dinero extra”. Así, dice que la reconfiguración del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que propone aliviar las metas del segundo y el tercer trimestre pasando lo más exigente para fin de año, es un cambio “cosmético” que no podrá generar confianza en los operadores.

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