3 de abril 2012 - 11:11

Brasil lanzó un plan de estímulo a la industria por u$s 33.000 millones

Guido Mantega y Dilma Rouseff
Guido Mantega y Dilma Rouseff
Brasil anunció la segunda etapa de medidas económicas para incentivar la producción industrial en ese país. La presentación del plan de estímulos estuvo a cargo del ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien anticipó que el Gobierno del Dilma Rousseff recortará los impuestos al salario, estimulará la producción nacional y fomentará las inversiones en el sector automotriz.

La presidenta Dilma Rousseff anunció una serie de incentivos a la industria que, según el Ministerio de Hacienda, será de 60.400 millones de reales (unos 33.005 millones de dólares), la mayoría de los cuales serán desembolsados este año.

De ese total, 45.000 millones de reales (unos 24.590 millones de dólares) serán de una capitalización que el Tesoro Nacional hará al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para que pueda ampliar los créditos, y el resto de rebajas tributarias y otros beneficios fiscales.

"La mejor herramienta para enfrentar la crisis no son las medidas restrictivas que agravan la recesión y el desempleo. Brasil ha demostrado que es posible conciliar el corte de gastos y el crecimiento económico, y es lo que estamos haciendo", dijo Rousseff.

Además, el ministro anunció exoneraciones y disminución de impuestos para exportadores y una reducción de hasta 20% en las contribuciones patronales sobre salarios, por un valor estimado de 7.200 millones de reales por año (u$s 3.900 millones), así como más impuestos a las importaciones. También detalló un plan de compras gubernamentales que favorecerá la adquisición de productos nacionales hasta 25% más caros que los importados, en sectores como máquinas de construcción y medicamentos.

Mantega anunció un mayor estímulo a la producción nacional y la defensa del comercio. Para lograrlo, según reveló, ofrecerá financiamiento subsidiado para el sector manufacturero y a los exportadores golpeados por la apreciación del real, y se adoptarán medidas para aumentar el comercio exterior a menores costos. Además, anunció que las instituciones que se ocupan de la atención de pacientes con recibirán nuevos incentivo fiscales y que también habrá estímulos para la construcción de infraestructura portuaria y ferroviaria.

Al inicio de la exposición realizada en el Palacio de Planalto, en Brasilia, Mantega hizo hincapié en que las acciones en materia cambiaria "son permanentes", pero aclaró que el gobierno de Rouseff puede tomar medidas adicionales en cualquier momento. Según dijo, seguir con una cotización del real por encima de 1,80 dólares "es razonable".

De acuerdo a lo explicado por el funcionario, las medidas fiscales implican una exención de impuesto para 15 sectores productivos, el IPI (Impuesto Selectivo al Consumo) y el sector de las infraestructuras y el Programa Nacional de Apoyo de Atención Oncológica y el aplazamiento del pago de PIS-Cofins para las empresas con dificultades.

"El gobierno está lanzando estas nuevas medidas para fortalecer la economía brasileña y para responder a los problemas creados por la crisis de la economía internacional", explicó Mantega, y agregó: "No es proteccionismo".

Se estima que el nuevo paquete de medidas debe aliviar impuestos a las empresas por $ 20 millones. Pero además, incentivará la financiación del BNDES (Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social) para nuevos emprendimientos, se renovará el programa "Una computadora por alumno" y se reanudará un programa para la industria de los semiconductores.

La producción industrial de Brasil creció 0,3% en 2011, contra la expansión de 10,5% un año antes, un resultado influenciado por la crisis externa, la apreciación del real y el aumento de las importaciones. La economía brasileña avanzó apenas 2,7% en 2011, contra 7,5% en 2010. "En 2012 podemos crecer 4,5% si esquivamos los problemas", dijo Mantega.

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