La XXI Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, que se iniciará oficialmente mañana en Montevideo, comenzó con una mala noticia para la Argentina y para el destino del bloque: Brasil presentará oficialmente en la capital uruguaya su propuesta de avanzar en un tratado de libre comercio con México, que incluiría el intercambio con aranceles mínimos (o directamente sin ellos) de 2.000 productos entre los cuales hay muchos de los que la Argentina es hoy exportador. Inclusive varios son bienes industriales como autos, autopartes, siderurgia, agroquímicos y herramientas, que la Argentina casi únicamente exporta a Brasil.
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El primer anuncio oficial del gobierno de Fernando Henrique Cardoso sobre la inminencia del acuerdo comercial con México fue hecho ayer por el ministro de Industria brasileño, Sergio Amaral, en un encuentro con empresarios en San Pablo. «Nos interesa negociar con México un acuerdo comercial», señaló Amaral sin mayores vueltas.
Horas más tarde, desde Brasilia, el ministro de Relaciones Exteriores de Cardoso, Celso Lafer, dio la confirmación definitiva y agregó datos diplomáticos y técnicos sobre cómo se avanzará en este acuerdo con México. El titular del Palacio Itamaraty dijo sin mayores vueltas que pedirá a los otros tres socios del Mercosur en la reunión de Montevideo «una licencia especial para poder negociar un acuerdo bilateral» con México, lo que efectivamente será discutido «entre el 20 y el 21 de diciembre en la capital uruguaya». La necesidad de recurrir a un «acuerdo especial» se basa en que a partir del tratado de Ouro Preto de diciembre del '94 todas las negociaciones comerciales con otros países o bloques económicos tienen que ser realizadas en conjunto. Por ejemplo, ninguno de los miembros del Mercosur podría, en las actuales circunstancias, negociar directamente con Estados Unidos por fuera del bloque un acuerdo a partir de la sanción del «fast track». En teoría, y sólo en teoría, en esta prohibición también estaría implicado Chile, que adhirió al tratado de Ouro Preto, y que sería el primer país «invitado» por el gobierno de George W. Bush a negociar un tratado de libre comercio con EE.UU. en el marco del «fast track».
Este conflicto generado entre Brasil, México y la Argentina no hace más que prolongar la situación negativa en la que se encuentra el bloque. La misma sensación reflejó el último informe sobre el Mercosur preparado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Instituto para la Integración de América Latina (INTAL), que consideró que el futuro de la integración entre los países del bloque está «seriamente amenazado». Los pronósticos para el comercio entre los socios son «sombríos» y será «difícil» a los países del bloque financiar sus cuentas externas en los próximos años, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El Relatorio Mercosur, preparado por el INTAL, afirma que la devaluación del real y la crisis argentina son algunas de las razones de la «más seria crisis en la historia del Mercosur».
El mercado regional enfrenta «'impasses' políticas, económicas e institucionales», agrega.
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