Brasil salva ahora la crisis de energía
El gobierno logró auxilio de Brasil e importó 500 megavatios de energía de ese país. Se seguirá importando hasta que esté superada la coyuntura crítica del sistema eléctrico por las altas temperaturas. La compra a Brasil no tiene costo en divisas, se reintegrará con electricidad cuando lo necesite el país vecino. El gobierno dijo ayer que «está prácticamente superada la crisis de energía». Esa afirmación parece válida en lo que se refiere a abril y mayo, cuando baja la demanda de luz y todavía no subió la de gas en hogares. Pero hay mucha incertidumbre sobre el invierno. Expertos serios temen un «colapso», si hay temperaturas muy bajas por varios días seguidos desde junio, siguen sin agua las centrales hidroeléctricas y proliferan recursos de amparo para dar gas a industrias con contrato de servicio interrumpible. El gobierno prefiere ignorar esas advertencias, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo que se está «muy cerca de garantizar el suministro de gas y de electricidad pleno», para que «ningún usuario se vea restringido» en los próximos meses. Esta declaración causó sorpresa e incertidumbre en empresas de energía que hubieran preferido mantener baja la tensión para ahorrar energía (agua, gas, combustible), destinada al invierno. Además, preocupa que no se destrabe todavía el conflicto en yacimientos de Santa Cruz. Piqueteros continuaban cortando accesos a plantas en 25 pozos petroleros. Se pierde producción de 2 millones de metros cúbicos de gas por día y 20 mil de petróleo.
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La importación de 500 megavatios desde Brasil se realiza a través de la interconexión que instaló la española Endesa en 2000 para exportar energía a ese país. Ahora se utiliza en sentido contrario, aunque esto ya ocurrió en otras dos oportunidades durante los inviernos de 2002 y 2003. La interconexión se enlaza con los cables de alta tensión que traen a Buenos Aires la energía de Yacyretá y Salto Grande. En condiciones normales, sólo se pueden ingresar o egresar 300 megavatios desde Brasil, pero como hay pocos aportes de esas centrales hidroeléctricas por falta de agua, se pueden importar ahora hasta 500 megavatios, lo que representa «500.000 metros cúbicos de gas», según dijo ayer De Vido.
Además del auxilio brasileño, el gobierno cuenta con estos días con más gas para las centrales térmicas, alrededor de 3,5 millones de metros cúbicos diarios. Según dijeron en una petrolera, «el sector de productores de gas está haciendo todo lo posible para abastecer a las centrales eléctricas en la coyuntura pre Semana Santa».
Esta opinión coincide con otras del sector eléctrico y del propio gobierno, en cuanto a que se prevé que la escasez eléctrica quede superada al comenzar la Semana Santa, porque bajará la demanda industrial, y ya el lunes 12 se espera que la temperatura haya cedido y se ubique en los niveles normales para abril. En este mes, habitualmente, baja el consumo de electricidad y todavía no sube el de gas.
• Frío peligroso
La situación eléctrica recién podría volver a complicarse cuando empiecen los días fríos y aumente la demanda de gas y luz de parte de los hogares. Para ese momento, el gobierno espera contar con la disponibilidad de fueloil que le prometió el presidente Hugo Chávez de Venezuela.
La importación de energía desde Brasil no implica costos, porque quedó abierta una cuenta corriente entre ambos países, de modo que se reintegrará energía cuando el país vecino la necesite. El fueloil de Venezuela y el gas que se importará de Bolivia a precio internacional, en cambio, implican un costo adicional para la generación de electricidad. Según algunas declaraciones de funcionarios oficiales, ese mayor costo debe ser afrontado por la industria que «ya es hora de que comprenda que está pagando cifras irrisorias por la energía». No queda claro si esta opinión derivará en una nueva suba de tarifas para grandes y medianas demandas en la electricidad a partir de mayo, porque el jefe de Gabinete descartó «nuevos aumentos, más allá de los ya anunciados». En ese sentido, el precio del gas que perciben las petroleras sigue por ahora sin la suba anunciada en febrero, pero está comprometido que se aplicará a partir del 1 de mayo.




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