14 de marzo 2001 - 00:00

Broda: "Promover el conflicto nos sacará del estancamiento"

El economista Miguel Broda consideró que el ministro López Murphy no se apartará de las iniciativas pergeñadas en FIEL apuntando a la solvencia fiscal y a la mejora de la competitividad. En diálogo con "Radio 10", Broda puso reparos sobre hasta dónde irá el equipo económico en el ajuste. Consideró que "promover el conflicto nos sacará del estancamiento".

Periodista: ¿Qué expectativas tiene sobre lo que se supone va a anunciar en las próximas horas el ministro López Murphy?

Miguel A. Broda:
Creo que va a ser absolutamente coherente con lo que ha hecho FIEL durante los últimos años, digamos, va a centrar el programa en los dos problemas estructurales de la Argentina: la solvencia fiscal y la competitividad. De la solvencia fiscal, ha dicho claramente que va a intentar cumplir el presupuesto y el acuerdo con el Fondo, y eso implica ajuste de gastos del orden de 1.500 millones, entre menos gasto y eliminación de exenciones. Con relación al esfuerzo para mejorar la competitividad, va a quedar muy limitado por la restricción fiscal. Pero creo que hay dudas con relación a dónde se va a cortar, si van a eliminar o se va a pasar de promesas a eliminar. Hay mucha expectativa sobre hasta dónde se va a avanzar. No hay dudas sobre la clase de programas que nos va a ser anunciada.

P.: Pero fíjese que todas las medidas que han trascendido como posibles, entre ellas, por ejemplo, la venta o privatización del Banco Nación, han conseguido rápidamente una crítica, digamos, una posición contradictoria de gente de la Alianza.


M.A.B.:
Mire, primero, creo que debemos esperar un programa en etapas. Seguramente el equipo económico está preocupado en corregir los desvíos que se han dado en los compromisos firmados. Si usted, por ejemplo, mira el déficit del Tesoro nacional de febrero, que en principio da 300 millones menos que en febrero del año pasado, si usted toma los ingresos que se han adelantado y que habitualmente eran en marzo, como las transferencias del Banco Nación y del Banco Central al Tesoro y toma los egresos que no se han realizado, como incentivo docente, que se pasó para marzo, y toma el excepcional y transitorio ingreso de concesión de Loma de la Lata, en lugar de haber 300 millones menos que el déficit de febrero del año pasado, hay 200 millones más. Así que el desequilibrio del primer trimestre es del orden de 700 millones con relación a la meta. Por eso primero hay una tarea de corto plazo de volver al intento de cumplir lo comprometido. En un horizonte de más largo plazo, claramente va a haber reformas del Estado y un presupuesto 2002 que va a generar, sin duda, tensiones que pueden incluir privatizaciones que hasta ahora son sagradas. No tenemos por qué sentirnos tan preocupados por el conflicto permanente que esto puede generar. El intento de consensuar para evitar conflictos nos ha llevado a una situación de estancamiento que puede llegar a ser una depresión crónica, como tiene Japón en los últimos diez años. Mi interpretación es: el conflicto que generaron la reforma del Estado y algunos anuncios de privatizaciones puede llegar a ser el instrumento inicial para, luego, lograr un consenso sobre políticas de estado que son inexorables. Porque no nos engañemos, cuando los países están en graves situaciones estructurales, la búsqueda del consenso, por evitar el conflicto, no resuelve los problemas. Sin embargo, el conflicto puede desatar fuerzas suficientes para que, con cambios de coaliciones, haya un mínimo consenso sobre políticas de estado que hay que hacer. La estrategia de la Argentina o el futuro de la Argentina es evitar el síndrome Japón, es evitar que el sistema político impida los cambios estructurales que son necesarios para empezar a volver a crecer...

P.: Bueno, algo de eso está pasando ya...


M.A.B.:
No tenemos que desesperarnos por el conflicto. Más bien todo lo contrario. El intento de no discutir una ley de coparticipación federal para evitar el conflicto, el intento de no hacer la reforma del Estado para evitar el conflicto podrían llevarnos a una depresión crónica. Hoy tenemos la oportunidad que, con conflicto y después del conflicto, decanten coaliciones que tengan muchas cosas en común y que estas cosas que parecen tan difíciles de lograr se puedan hacer.

P.: ¿Es posible bajar el déficit fiscal, el gasto público y reformar el Estado, tarea, evidentemente, que tendrá Manuel Solanet, sin tocar salarios y cargos públicos, impuestos públicos?


M.A.B.:
Mire, es posible hacerlo sin tocar salarios, no es posible hacerlo sin tocar el número de empleados o contratados. O sea, no hay forma de hacer reingeniería para mejorar la calidad del gasto y bajar el déficit que no incluya una modificación seria en el número de empleados.




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