Superados los problemas sanitarios que afectaron la ganadería el año pasado, 2002 cierra con un fuerte repunte en las exportaciones de carne, con ventas totales que al cierre de diciembre podrían llegar a 470 millones de dólares. Si bien dicha performance se encuentra bastante lejos del relativamente próspero 2000, cuando Canadá y Estados Unidos se incluían entre los compradores, y el país llegó a colocar su producto por u$s 603 millones, el repunte logrado por las colocaciones externas es significativo ya que si bien se reabrieron muchos de los mercados perdidos por la epidemia de aftosa, aún falta la recuperación de los países del NAFTA, que insinuaban con consolidarse como fuertes demandantes de la carne producida en el país.
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Los últimos datos oficiales, según los reportes del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA), dan cuenta que hasta noviembre se habían exportado u$s 440 millones por 235.878 toneladas de carne, que incluyen cortes Hilton, carne fresca, procesadas, menudencias y vísceras, todo el abanico de oferta que la Argentina busca colocar en el mundo.
Pese a que el sector frigorífico fue uno de los que mostró mayor reactivación este año, ya que paga su mayor insumo en pesos (el ganado en pie para faena que no acompañó la suba del dólar) y factura en dólares ahora a casi 60 destinos, los supuestos beneficios generados por la devaluación no impactaron todo lo positivamente esperado a principios de año.
Si bien se reabrieron plantas y hubo fuertes inversiones con la recuperación de los puestos de trabajos perdidos durante la crisis aftósica (que frenó las exportaciones), cuando la carne argentina volvió al mundo los precios habían bajado y la competencia se había acrecentado de una forma virulenta de manera tal que a los exportadores les costó más de los previsto la recuperación de una demanda que, por caso, en el año 1997 había permitido un ingreso por exportaciones cercano a los 820 millones de dólares (que habían generado la «ilusión» de ventas por u$s 1.000 millones).
Lo cierto es que recién en febrero de este año se reabrió el mercado europeo para las carnes argentinas y los cortes Hilton, -que ingresan al bloque comunitario con beneficios arancelarios-arrastraron a varias docenas de destinos que fueron allanando el camino para las exportaciones argentinas. De hecho, la Unión Europea concedió un cupo extraordinario de 10.000 toneladas adicionales a las ya establecidas 28.000 anuales, como ayuda por las pérdidas que la Argentina había sufrido por la epidemia de aftosa. Y los exportadores generaron una avalancha de oferta que deprimió los precios, primero; y luego dio paso a los sucesivos reposicionamientos de la competencia. No obstante, los envíos de Cuota Hilton de este año suman hasta noviembre - último dato oficial-45.905 toneladas por un valor de u$s 183 millones mien-tras las carnes frescas enfriadas y congeladas -no Hilton-totalizan 95.300 toneladas por un valor de u$s 128,59 millones.
En tanto, Brasil y Uruguay son hoy los principales competidores para la carne argentina en el mercado internacional ya que al compás de sus respectivas devaluaciones ganaron terreno en los mismos mercados que satisface la Argentina. Los uruguayos, avanzan, en tanto, un escalón más adelante y ya volvieron a vender carne a Canadá para estas fiestas de Fin de Año. Esta situación generó precios FOB más bajos a los recibidos aún en el 2001, diluyendo los supuestos beneficios de la devaluación.
Al país le queda pendiente la recuperación de los mercados de Canadá y Estados Unidos.Y si bien los estadounidenses se tomarían todo el año próximo para encarar negociaciones tendientes a reabrir su plaza, Canadá acelera el trámite y las primeras ventas a dicho destino podrían concretarse «sobre fines del primer semestre del año 2003» según confirmó Rodolfo Acerbi, coordinador de Relaciones Internacionales del SENASA. El funcionario admitía que «llega una misión sanitaria canadiense para iniciar la reapertura del mercado» así como se iniciarán las visitas políticas para garantizar las condiciones sanitarias actuales. Con este marco, el nuevo año se inicia con mejores perspectivas para la industria de la carne.
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