Bueno: invierten más y crece 15% capacidad de producción
La producción industrial ha acumulado desde enero 2002 -piso de la crisis-un crecimiento cercano a 43%. En los últimos meses y, sobre todo, ante ciertas señales de aumentos de precios sectoriales, creció la preocupación de que surgiera un sinnúmero de cuellos de botella en la industria. Sin embargo, sólo serían unos pocos sectores los que están amenazados.La razón: comenzaron a rendir sus frutos varios proyectos de inversión encarados tras la devaluación.
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Pero «a partir de agosto 2004 comienza a ampliarse la brecha registrándose desde allí y hasta enero 2005 una relación de 0,26 a 1», o sea, que por cada punto de crecimiento de producción se necesitó en promedio 0,26 de punto de aumento en el uso de la capacidad instalada, sostiene Econline.
La brecha es explicada por un aumento de la inversión que permitió incrementar la capacidad de producción manufacturera. En tal sentido, los economistas del Banco Río estiman que el «output gap» (brecha entre el producto potencial y el actual) se habría incrementado a 15% a fin de 2004 como resultado de nuevas inversiones que lograron traducirse en aumentos de capacidad instalada. Pero «sólo 6 de las 12 categorías industriales, representando aproximadamente 39% de la industria, experimentaron aumentos significativos de capacidad en el último año», advierten.
Ahora bien, ¿cuáles son los sectores que mejor posicionados están para enfrentar los desafíos de los próximos meses?
De acuerdo con el análisis de Econline, pueden diferenyciarse cuatro sectores:
•Los que incrementaron su capacidad instalada vía inversiones y con un crecimiento potencial interesante (que son la mayoría): alimentos y bebidas, textil, papel, edición e impresión, sustancias y productos químicos, caucho y plástico.
•Aquellos cuyos proyectos de inversión requieren más tiempo para poder cristalizarse, o que no invirtieron, factores por los cuales su actividad se encuentra actualmente amesetada: tabaco y refinación de petróleo.
•Los que invirtieron, pero pueden verse acechados por posibles cuellos de botella por la dinámica de la actividad: minerales no metálicos y las industrias metálicas básicas.
•Los que aún disponen de capacidad ociosa remanente de los '90 y aprovechan esa situación para crecer mientras concretan sus proyectos de inversión: sectores dedicados a la producción automotriz (el más dinámico de los últimos meses) y la industria metalmecánica, excluyendo automotriz.
• Recomposición
Para Ricardo Schefer, economista del CEMA, el diagnóstico muestra, además, que «según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), hay consumo e inversión en aumento. Según el Indice de Precios al Consumidor (IPC), los márgenes de ganancias en productos se recompusieron, y en algunos servicios empiezan a hacer pie. De acuerdo con los precios del mercado, habrá mucha actividad, habrá más inflación, y el tipo de cambio real tenderá a caer».
En cuanto a quienes invirtieron, parecería que los aumentos de capacidad serían más intensivos en aquellas actividades que se benefician de la subvaluación del peso ( textiles, papel y cartón, edición e impresión, caucho y plástico, químicos y cemento), lo que posiblemente indique que algunas inversiones realizadas luego de la devaluación han comenzado a rendir frutos.



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