17 de enero 2002 - 00:00

Bush: "Las medidas a medias prolongan dolor de argentinos"

Fue contundente el mensaje que envió George W. Bush para que la Argentina se aleje del estatismo y el dirigismo. En un discurso que pronunció en la sede de la Organización de Estados Americanos, habló durante varios minutos sobre la situación del país. Insistió en que el crecimiento económico depende de que haya una economía de mercado y control del gasto, pero agregó una aclaración final: «Los recientes acontecimientos en la Argentina no cambian esta realidad». Una clara alusión a las últimas medidas populistas del tándem Duhalde-Alfonsín. Hubo una frase que resumió la posición de los Estados Unidos sobre la Argentina: fue cuando Bush dijo que «las soluciones fáciles sólo producirán más problemas. Las soluciones a medias no reducirán el dolor, lo prolongarán». Es la primera vez que se emite una señal tan clara desde el exterior, y nada menos que desde los Estados Unidos, señalando que la Argentina adoptó un camino riesgoso, regresivo, que debe abandonar. Se confirma entonces lo que ya anticipaba ayer este diario: para la administración Bush existe una prioridad política en América latina, que es la crisis colombiana. Pero la cooperación que se pueda prestar en la solución de ese problema no eximirá al país de volver a un esquema de racionalidad fiscal, apertura económica y reglas de juego estables para las inversiones. Quedó claro, ayer, en el decisivo discurso de Bush. Paralelamente Chile está ya oficialmente a un paso de convertirse en el próximo socio comercial privilegiado de los Estados Unidos. Ayer el propio George W. Bush, anunció que próximamente (probablemente antes de marzo) Chile firmará con su país un acuerdo de libre comercio con el mismo modelo con el que hoy trabaja México. Chile se separaría así definitivamente de la posibilidad de convertirse en el quinto miembro del Mercosur.

George W. Bush, ayer en la OEA
George W. Bush, ayer en la OEA
George W. Bush habló ayer sobre América latina y dejó bien claro las diferencias que para los Estados Unidos hay entre la Argentina y Chile. Para el primer país dijo que está dispuesto a ayudar al gobierno de Eduardo Duhalde siempre y cuando el justicialista «se comprometa con un plan económico sólido y sostenible» y que abandone el «proteccionismo» y «las medidas a medias». Por el contrario, y con su mejor sonrisa, el presidente norteamericano anunció que en pocos meses (probablemente antes de marzo) los Estados Unidos y Chile firmarán un acuerdo de libre comercio bilateral, con lo cual el país vecino se convertirá en el segundo Estado latinoamericano, después de México, en lograr ese estatus de unión con los EE.UU.

Lo peor del anuncio es que en algún momento de la década pasada (entre el '95 y el '98), la Argentina disputaba ese puesto con Chile cabeza a cabeza. Ahora la Argentina no sólo perdió la carrera a manos de Chile, sino que además quedó mucho más atrás en la lista de espera. Bush anunció ayer, además, en una exposición ante la Organización de Estados Americanos (OEA), que luego de Chile los próximos países con los que potencialmente habrá acuerdos de comercio bilateral serán algunos de América Central (probablemente Costa Rica y Guatemala).

• Respaldo

Sobre la Argentina el presidente norteamericano dijo ayer desde Washington que una vez que el gobierno de Eduardo Duhalde «se haya comprometido con un plan económico sólido y sostenible, voy a respaldar asistencia para la Argentina a través de las entidades financieras internacionales», en relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Aseguró que «los Estados Unidos están preparados para ayudar a la Argentina a capear el temporal», y que el auxilio que pueda llegar «suavizará el impacto de la crisis en el pueblo argentino y va a ayudar a ese país a regresar a la senda del crecimiento y la prosperidad».

Diplomáticamente deslizó cuáles eran las pautas que debe respetar un plan económico argentino para que logre ser aceptado por los Estados Unidos. En su discurso, el jefe de Estado dijo que «el éxito en la economía global llega a aquellos países que tienen disciplina fiscal, que abren sus fronteras al comercio, que llevan desregulación a sus mercados y educación a sus pueblos». Casi un decálogo de lo que en los Estados Unidos se pretende de la Argentina. Y en ese sentido sentenció que «aquellos que estén promoviendo un proteccionismo indoloro o un estatismo reciente están asegurando un futuro de estancamiento a su pueblo». Para el presidente de los Estados Unidos «el desarrollo sostenido depende de economías basadas en los mercados, de políticas fiscales sólidas y de un comercio más libre en nuestros vecindarios».

• Preocupación

Sobre la Argentina dijo, además, que su país «ve con extrema preocupación los acontecimientos que se están desarrollando en nuestro aliado y amigo», y sostuvo que observa, sin embargo, «algunos aspectos alentadores», aunque culminó el capítulo argentino al asegurar que «las medias tintas no van a aliviar el dolor, lo van a prolongar».

Inmediatamente después de hablar sobre la Argentina, Bush fue hacia el anuncio más importante del discurso de ayer: el acuerdo comercial con Chile. El jefe de Estado norteamericano aseguró que «en los primeros meses de este año» se cerrará el tratado y que espera que «rápidamente» lo ratifique el Congreso. Si bien no mencionó fechas concretas, sí aseguró que la idea es terminar este proceso en el actual trimestre.

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