Londres - La británica Cadbury Schweppes Plc anunció ayer oficialmente la adquisición de la división de golosinas Adams, del laboratorio estadounidense Pfizer Inc. El precio a abonar será de u$s 4.200 millones en efectivo, y la operación convertirá a Cadbury en el segundo fabricante mundial de chicles, detrás del gigante de Chicago Wrigley's. Según Dora Mc-Cabe, vocera de la transacción, Cadbury pagará u$s 3.750 millones por Adams y otros u$s 450 millones por beneficios impositivos que Pfizer espera recibir por la filial de golosinas. Durante 2001 Adams declaró ventas por u$s 1.900 millones y una utilidad bruta de u$s 162 millones, por lo que el precio de venta representa dos veces la facturación del año anterior y trece veces la EBITDA (utilidades antes de amortizaciones e impuestos). La operación se financiará con «apalancamiento» (Cadbury tomará deuda para pagarle a Pfizer), hecho que la compradora justifica en que la empresa «genera un constante flujo de fondos positivo».
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Con la compra, Cadbury retorna al mercado estadouni-dense de golosinas tras una ausencia de 14 años. La compra le permitirá competir mejor allí con Wm. Wrigley Jr. Co. y con Hershey Foods Corp. Según la consultora Euromonitor -estudio que recoge la agencia « Bloomberg»- la goma de mascar será la golosina de mayor crecimiento hasta el año 2005. Adams está presente en 70 países -entre ellos, obviamente la Argentina-, y tiene cerca de 3,3% del mercado global de golosinas. Entre sus marcas se cuentan Halls, Trident, Certs, Dentyne, Bubbaloo, Bubblicious y Clorets. Casi tres cuartas partes de sus ventas se realizan en Norte, Centro y Sudamérica. Hall's es la primera marca mundial en caramelos; Trident, por su parte, también lo es en chicles.
• Liderazgo
Por su parte, Cadbury Schweppes -una empresa de 200 años-emplea a unas 40.000 personas en casi 200 países donde tienen presencia. A pesar de ser un grupo que nació como fabricante de chocolates, en las últimas décadas se transformó también en un fuerte jugador en el de las bebidas, con marcas como 7Up, Dr. Pepper, Schweppes, Orangina y Snapple. La compra de Adams la pone en condiciones de pelear «cabeza a cabeza» el liderazgo mundial en golosinas con los gigantes Nestlé (Suiza) y Mars (EE.UU.). Su CEO, John Sunderland, declaró ayer que la compra «aporta marcas comerciales fuertes, acceso a nuevas zonas geográficas y una importante posición en los sectores confiteros de más rápido crecimiento».
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