3 de octubre 2001 - 00:00

Caen más ventas de autos y acelera la crisis en empresas

Aunque no sea una sorpresa -la tendencia hacía imaginar una caída semejante-, las ventas de autos en setiembre volverán a mostrar un fuerte retroceso.

Hoy ADEFA difundirá oficialmente las cifras del mercado interno que rondarán, según las estimaciones de las empresas, en las 14.000 unidades.
Si se tiene en cuenta que en los últimos tres meses del año (especialmente en noviembre y diciembre) se produce una fuerte retracción de la demanda, por los posibles compradores que postergan su decisión a enero para patentar el auto el año siguiente, el mercado final rondará las 170.000 unidades.

De esta manera, la baja del mercado comparado con los 306.000 vehículos vendidos el año pasado tendrá una caída de más de 40%.

También los patentamientos registraron una caída muy importante: 48,3% respecto de setiembre de 2001 y 18,4% comparados con agosto pasado. Este derrumbe de la demanda no pudo evitarse ni siquiera con la fuerte baja de los precios de más de 20% que ubica hoy al valor de los vehículos en un nivel más bajo que durante la vigencia del Plan Canje.

• Reestructuración

Pero si bien esto es malo, las perspectivas no son mejores. Para 2002 las automotrices prevén un año igual o peor obligando así a una fuerte reestructuración de la industria.

Esto significará el levantamiento industrial de algunas marcas, acuerdos de producción compartidos y un profundo ajuste en materia de costos. Con este panorama, el fin de este año y el comienzo del próximo estarán marcados por la peor crisis de las automotrices en más de una década.

Sólo remontarse a la Argentina «preconvertibilidad» alcanza para imaginar la industria automotriz de los próximos años si no se produce la reactivación.

En el año '90, con un mercado de 90.000 unidades, había sólo tres empresas fabricando en la Argentina contra las 10 terminales que producen hoy. La baja de la inflación y la estabilidad económica provocaron un flujo de inversiones de más de u$s 10.000 millones, lo que permitió llegar a un mercado de 508.000 vehículos en el '94.

Al momento de la industria automotriz se sumó el impacto negativo en el consumo por los atentados en los Estados Unidos.

• Temores

«Las ventas venían muy flojas en los primeros días del mes, pero a partir del 11 de setiembre desaparecieron los compradores. El escenario de una guerra a gran escala y una recesión mundial atemorizan al público y, aunque tengan el dinero, prefieren esperar», explicó el dueño de una concesionaria.

Tampoco las exportaciones, que en buena parte del año sirvieron para mantener la producción en las terminales, se encuentran en un buen momento. El principal mercado, donde se destinan más de 80% de las ventas locales, es Brasil, y en la actualidad está viviendo un proceso de desaceleración económica que está repercutiendo en la Argentina.

Por ejemplo en Córdoba, el sector que agrupa a las automotrices, autopartistas y concesionarios perdió desde 1999 cerca de 56 por ciento de los puestos de trabajo, según informó ayer el Sindicato de Mecánicos (SMATA) de esa provincia.

Según el relevamiento del gremio, la fuerte caída de ventas en las fábricas terminales determinó para el sector que de los 11.000 empleos que se contabilizaban a fin de 1999, al 30 de setiembre pasado totalizaban 4.899 operarios. Los cálculos indican que se perdieron 6.186 empleos, y sólo queda 44 por ciento de aquella nómina, sumando terminales automotrices, fábricas autopartistas, empresas de servicios y mantenimiento, y concesionarias.

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