Rio de Janeiro (ANSA, AFP, Reuters) - Brasil registró en junio una deflación de precios de 0,15%, la primera en más de cuatro años y medio, provocada por la baja del dólar, los combustibles y los alimentos, informó ayer el oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
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La noticia constituye un claro éxito de la política económica ortodoxa del gobierno y del ministro de Hacienda, Antonio Palocci, y abre la puerta a nuevas rebajas de las tasas de interés.
«Es un cambio en la curva inflacionaria que indica que se acabaron los reajustes de precios por el shock cambiario del año pasado», evaluó la economista Eulina Nunes dos Santos, del Departamento de Precios del IBGE.
La deflación en junio pare-ce consolidar la tendencia a un recorte en la tasa de interés básica (Selic), que actual-mente es de 26%, en la reunión mensual de la cúpula del Banco Central, que se realizará la semana próxima. El mes pasado, el Banco Central bajó la tasa en medio punto.
El lunes Palocci dijo en una reunión con diputados oficialistas que el proceso de reducción en la tasa «ya comenzó y se debe a que la inflación muestra una clara tendencia a la baja». «Si se consolida la tendencia de baja de la inflación y se hacen las reformas económicas que se necesitan, podemos llegar a diciembre con una tasa de interés básica de 20 o 21%», agregó.
El elevado nivel de la tasa Selic es la principal queja de los industriales locales, que denuncian el gradual enfriamiento de la economía.
Según el IBGE, en junio se registró la primera deflación desde noviembre de 1998, cuando la caída de los precios llegó a 0,12%. En mayo, la inflación había sido de 0,61% y en los primeros seis meses del año alcanzó a 6,64 por ciento.
La deflación se debió principalmente a la caída del dólar desde principios del año, que llega a 17%, a la cosecha agrícola y a la baja en el precio de la gasolina dispuesta por Petrobrás a fines de abril.
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