7 de noviembre 2001 - 00:00

Calificaron ayer al país en "default selectivo"

La calificadora norteamericana Standard and Poor's volvió a bajarle la nota al país y lo ubicó en «default selectivo». El anuncio ya estaba en gran parte descontado por el mercado, e inclusive una evaluación similar sobre los títulos de deuda que puso la agencia «Fitch» no afectó ayer a los papeles locales. En Nueva York, los bonos argentinos subieron 2% y el riesgo-país bajó casi 4% a 2.363 puntos. La decisión de las calificadoras de riesgo era previsible tras el lanzamiento del canje de deuda: por normas técnicas internas, cuando un país cambia un título público por un préstamo nuevo a más baja tasa, se lo considera en situación de default. Esto es así por más que la Argentina esté pagando puntualmente sus vencimientos de la deuda e inclusive mantenga el compromiso de seguir haciéndolo, tanto de los viejos títulos como el nuevo préstamo que tomará el gobierno.

Dos calificadoras de riesgo manifestaron ayer su desacuerdo con el rumbo que tomó el canje de deuda, al bajar la nota de la títulos argentinos y dejarlos, como es el de Standard and Poor's (S&P), en categoría de «default selectivo». Estos anuncios frenaron la suba que venían desarrollando los papeles argentinos ayer, pero al cierre retomaron la tendencia alcista con el riesgo-país cediendo 3,9% a 2.363 puntos.

Era previsible la decisión de las calificadoras e incluso ya estaba en gran parte descontado en los mercados: por disposiciones técnicas, están obligadas a calificar así al país cuando se ofrece cambiar la deuda por un nuevo título o crédito a tasa más baja. Pero en realidad, en la plaza financiera y hasta legalmente, el término «default» se reserva cuando un país no paga a su vencimiento interés o capital de un título.
En el caso de la Argentina, el canje de deuda es voluntario y hay un compromiso en el gobierno en seguir pagando a los inversores los bonos que no formen parte de la operación.

En este sentido, el viceministro de Economía, Daniel Marx, explicó anoche que la Argentina no está en default porque no tiene títulos con incumplimientos y aseguró que una vez que se supere la operación de canje de deuda, las notas de las agencias calificadoras volverán a cambiar.

«La Argentina no tiene títulos con incumplimientos», señaló Marx en respuesta a la reducción en la nota de la deuda que aplicó S&P.

Marx afirmó que la «la Argentina continúa cumpliendo con los pagos y, además, en las condiciones del canje señalamos algunos bonos que no estarían sujetos a la reestructuración». «El hecho de que se pase por un período de transición definido por la reestructuración hace que las calificadoras en ese período pongan este tipo de calificación», aclaró.

Semanas atrás, S&P había recortado la nota de la deuda de largo plazo en moneda local y extranjera a «default selectivo», desde la calificación previa de «CC». La agencia agregó que «cuando el gobierno publique una lista completa de las obligaciones elegibles para la oferta de canje que fue lanzada hoy (por ayer), S&P rebajará su calificación en moneda local y extranjera a largo plazo de la deuda afectada a 'D', indicando que esas obligaciones efectivamente están en default».

• Ratificadas

Las calificaciones de los títulos no incluidos en la oferta de canje, como los bonos Brady Discount y Par, las LETES, las Letras emitidas en mayo pasado, los Bonos del gobierno nacional con vencimiento en el 2002 y los decretos 979-01 de Decretos de Certificados Fiscales, fueron ratificadas.

Además, también fue afirmado el rating «CCC+» asignado a las series E y F de los títulos cupón cero beneficiados por la garantía extendida del Banco Mun-dial y la «AAA» de las series D de los mismos títulos.

«S&P considera que la República Argentina se encuentra efectivamente en situación de incumplimiento a pesar de que los tenedores probablemente acepten los nuevos Préstamos Garantizados sin declarar un evento de incumplimiento», explicó la agencia. Añadió que «este hecho refleja la opinión de S&P de que la aceptación de una oferta de este tipo es 'voluntaria' para los acreedores sólo en el sentido de que cualquier otra alternativa probable -cesación de pagos inmediata seguida de prolongadas negociaciones para reestructurar la deuda-sería aún más desfavorable».

En tanto, declaró que asignará una calificación a los Préstamos Garantizados una vez que finalice el canje, aunque admitió que es «probable» que se les dé la nota «CCC».

«A pesar de que los nuevos préstamos podría incluir garantías de recaudación impositiva futura, S&P no considera que esta garantía constituya una mejora material para los inversores», aclaró la agencia.

S&P había señalado hace dos semanas que debería tomar esta medida si el plan del gobierno de reducir los pagos de interés mediante una operación de canje de la deuda implicaba cambiar los actuales títulos de la deuda por otros de menor valor o rendimiento.

«S&P continúa creyendo que la dolarización de la economía argentina permite una diferencia sustancial entre la cesación de pagos de la deuda y los potenciales ratings de deuda externa sobre otras emisiones de la Argentina», comunicó ayer la entidad.

Horas antes de conocerse la decisión de S&P, la calificadora Fitch también redujo la nota de los títulos argentinos por considerar que el canje de deuda equivale a una cesación de pagos, a la vez que la agencia Moody's advirtió que la operación tiene las «características» de un incumplimiento.

Sin embargo, Moody's aclaró que aún no decidió modificar la nota de la deuda argentina y aclaró que una eventual rebaja dependerá de la pérdida que podrían tener los tenedores de bonos que ingresarán al canje.

Para Vincent Truglia, director gerente de Moody's, el canje «tal como está descripto», tiene ciertas características de un incumplimiento en los pagos. No obstante, el ejecutivo remarcó que aún es «muy pronto» para recortar la calificación. Además, explicó que para modificar la nota se tendrá en cuenta la evolución que tengan los nuevos instrumentos que emita el gobierno.

Por su parte, Fitch se adelantó y bajó la nota de la deuda local de «CC» a «C». «En base a la información actualmente disponible, el propuesto canje de la deuda, dirigido a los inversores domésticos, constituye un inter-cambio que castiga a los inversores, por lo tanto equivale a un «default» o incumplimiento de pagos», explicó la agencia a través de un comunicado.

Fitch precisó asimismo que mantiene la nota bajo perspectiva negativa, lo cual refleja que la calificación podría ser bajada nuevamente. La entidad ya había bajado el viernes pasado la nota de la deuda argentina de «CCC-» a «CC».
Fitch señaló ayer que cuando se materialice la reestructuración de deuda la calificación de riesgo soberano de la Argentina será bajada a «default», pero que a corto plazo aquellos títulos que no sean parte del canje no estarán técnicamente en cese de pagos, por lo que mantendrán la calificación de «CC».

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