16 de junio 2005 - 00:00

Cambiará Kirchner control a capitales especulativos

Néstor Kirchner prometió ayer que habrá modificaciones en la norma que estableció barreras al ingreso de capitales golondrina. Concretamente, se eliminaría la obligación de inmovilizar 30% cuando un inversor no residente en el país compre acciones o títulos públicos. Pero se mantendrá ese encaje de 30% para plazos fijos. El Presidente se reunió ayer con la cúpula de la Bolsa. Sugestivamente, no estaba en el encuentro Roberto Lavagna -autor de la medida-y sí Julio De Vido, ministro de Planeamiento. Kirchner nuevamente mostró afinidad con el mercado bursátil local y, de hecho, asistirá -como el año pasado- al acto aniversario de la Bolsa el 12 de julio. No es poco, sabiendo que canceló encuentros con presidentes como el de Sudáfrica y el de Portugal por «estar en campaña». El control a los capitales golondrina es un sano objetivo por las oscilaciones que siempre causan en la marcha de la economía. Pero erró Lavagna con el mecanismo por adoptar. Este encaje de 30%, en realidad, no tenía ningún efecto directo (los extranjeros compran papeles argentinos en Nueva York) y afectaba a las empresas locales que veían encarecido o eliminado el financiamiento externo.

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
El presidente Néstor Kirchner se comprometió ayer «a revisar» la barrera de 30% al ingreso de capitales golondrina. Específicamente, dejó entrever que se eliminará dicho control para las operaciones de compra y venta que se realicen en el mercado bursátil. En cambio, se mantendría para la constitución de plazos fijos.

«La norma me dejó a mí también algunas dudas, aunque sostengo la lucha contra el capital especulativo»,
reconoció Kirchner en su encuentro con los principales ejecutivos de la Bolsa de Comercio, que solicitaron la revisión al control de capitales. La reunión se prolongó por una hora y media y el Presidente fue acompañado por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Sugestivamente, no participó ningún miembro del equipo económico, de donde surgió la instrumentación de los controles, ahora bajo revisión. Por la Bolsa estuvieron Adelmo Gabbi (presidente), Ricardo Mascareti (vicepresidente) Alfredo Mc.Loughlin (secretario) y Guido Tavelli (tesorero). El motivo formal del encuentro había sido la invitación a Kirchner para participar de los festejos por un nuevo aniversario de la institución y el Presidente confirmó su presencia para el 12 de julio.

Pero rápidamente se tocó el tema de la barrera impuesta al ingreso de capitales de corto plazo. Gabbi manifestó en el despacho presidencial lo que había dicho públicamente: «Los fondos que ingresan a la Bolsa de ninguna manera presionan a la baja en el tipo de cambio y no se los puede considerar capitales especulativos».

Kirchner
se mostró de acuerdo y confirmó el compromiso del gobierno de contar con «un mercado de capitales sólido, que sea un vehículo para la actividad productiva y el fortalecimiento del capitalismo nacional que estamos buscando».

La idea que manejan en Casa Rosada (y que ya se está discutiendo con el Palacio de Hacienda) es eliminar el encaje (o inmovilización) de 30% para los fondos que llegan del exterior para la compra de acciones y bonos. Pero la norma permanecería para otro tipo de operaciones, como la constitución de plazos fijos. «La diferencia es que al comprar acciones se asume un riesgo y con un depósito se aprovecha un seguro de cambio, considerando el compromiso del gobierno de mantener el dólar estable»,
explicaron directivos bursátiles que participaron del encuentro.

• Puntos clave

Kirchner aprovechó para repasar algunos de los puntos clave respecto de la evolución de la economía: adelantó que espera un crecimiento de 7% para 2005, explicó que el superávit fiscal es una «política permanente» del Estado.

Además, se avanzó -aunque sin demasiado detalle- con la posibilidad de lanzar un fideicomiso que permite atraer ahorro de largo plazo (por ejemplo de AFJP) para obras de infraestructura. En esta posibilidad ya está trabajando la Caja de Valores y se instrumentará a través de la Bolsa
.

La posibilidad de dar marcha atrás parcialmente en lo que respecta a la barrera al ingreso de capitales de corto plazo, era reclamado por la mayor parte de las instituciones que integran el mercado de capitales. Entre otras cuestiones, sostienen que lo único que se logrará es exportar la operatoria tanto bursátil como de bonos locales.

Además, aseguran que la norma posee una serie de inconsistencias. Por ejemplo, no hay controles para la compra de emisiones primarias de acciones, pero sí sobre las operaciones en el mercado secundario. «¿Qué empresa querrá emitir en la Bolsa si luego los inversores no pueden comprar sus papeles?», se preguntaba un operador de la City porteña.

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