8 de septiembre 2004 - 00:00

Cambio de indumentaria

El banquero Carlos Fuks continúa su gradual retirada del negocio de la indumentaria: después de cerrar sus locales de la marca Versace, le vendió su cadena Flamers al grupo López Moreno, dueños de Glenmore (su tradicional competidor).

La movida no parece haber favorecido a los compradores, porque se le acaba de vencer el contrato que tenían en el Patio Bullrich, y las autoridades de ese shopping center no se lo renovaron. Ahora, dicen, abrirán un nuevo local en la cada vez más poblada avenida Alvear. Por su parte, Fuks conserva las licencias de Hugo Boss y Max Mara. En tanto, la ubicación que dejó libre Flamers será ocupada por un multimarca en el que se ofrecerán prendas de los diseñadores europeos Dolce & Gabanna, Cavalli y Gianfranco Ferré, importadas por un grupo vinculado a «Pétrea», marca de ropa juvenil.

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